El poder judicial iraní anunció la ejecución en la horca de Abolfazl Sepahi y Amir-Hossein Safari por cargos vinculados con las protestas antigubernamentales que alcanzaron su punto máximo en enero.
“Las sentencias de muerte de Abolfazl Sepahi y Amir-Hossein Safari se ejecutaron esta mañana”, informó Mizan Online, el sitio web del poder judicial.
La agencia de noticias Mehr señaló que el ahorcamiento se llevó a cabo ante la presencia de personas en “una plaza de la ciudad de Malekshahr”, en la provincia central de Isfahán.
Según Mizan, ambos hombres fueron declarados culpables de “atacar a policías con machetes y cuchillos, atarlos a señales de tráfico, tirarlos del suelo, rociarlos con gasolina y prenderles fuego” el 8 de enero.
También afrontaban, entre otros, cargos de “moharebeh [hacer la guerra contra Dios] desenvainando armas y creando miedo y terror” y de “corrupción en la Tierra por cometer actos que alteraron gravemente el orden público y la seguridad en el país”.






