El responsable de la selección iraní para el Mundial, Mahdi Mohammad Nabi, criticó este jueves la “falta de coordinación” de la FIFA en la gestión de visados para la delegación de Irán en Estados Unidos.
La queja llegó después de que Washington negara el ingreso a 15 miembros de la Federación Iraní de Fútbol antes de los partidos de Irán en territorio estadounidense.
Irán acusó a la FIFA de fallar en la gestión de visados después de que Estados Unidos negara la entrada a 15 miembros de su federación antes del Mundial.
Nabi, quien también supervisó las operaciones de la selección iraní en los Mundiales de 2018 y 2022, declaró que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no cumplió sus promesas de garantizar acceso completo a la delegación.
“Esperamos que el Sr. Infantino cumpla efectivamente con las palabras y promesas que hizo a la selección nacional de Irán”, dijo Nabi. “Tanto las federaciones miembro como los anfitriones deben cumplir debidamente los reglamentos y protocolos de la FIFA”.
La FIFA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Infantino había defendido el miércoles la gestión del organismo sobre los problemas de visados y sostuvo que la FIFA no puede imponer decisiones migratorias a los gobiernos anfitriones.
Infantino defiende el papel de la FIFA ante las restricciones

“Chill, relax”, dijo Infantino durante una rueda de prensa previa al inicio del torneo, al responder preguntas sobre los obstáculos migratorios que afectan a distintas delegaciones.
El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que los visados fueron rechazados porque “no permitirá que la selección iraní abuse de este sistema para introducir a terroristas en EE. UU. bajo falsos pretextos”.
Los jugadores de la selección iraní recibieron visados estadounidenses poco antes de su primer partido, pero varios miembros del personal técnico, administrativo y mediático quedaron fuera del proceso.
Entre los afectados figuran responsables de la federación y miembros de apoyo de la delegación. La situación obligó a Irán a modificar su logística antes del torneo.
Irán traslada su base a Tijuana antes de jugar en EE. UU.

El equipo trasladó su base de preparación a Tijuana, México, después de que se negaran visados a integrantes de la delegación que tenían previsto operar en Estados Unidos.
El caso iraní se suma a otros problemas migratorios vinculados al Mundial de 2026. La FIFA confirmó este viernes que el mediocampista ghanés Thomas Partey no podrá disputar el partido de Ghana contra Panamá en Canadá después de que se rechazara su solicitud de visado canadiense.
El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan también quedó fuera del Mundial tras la negativa de ingreso a Estados Unidos, pese a tener un visado válido.
UEFA y la Confederación Africana de Fútbol designaron después a Artan para dirigir la Supercopa de Europa.
La disputa por los visados coloca a la FIFA entre sus reglas de acceso deportivo y las decisiones migratorias de los países anfitriones. Para Irán, la negativa a parte de su delegación afecta la preparación del equipo y contradice las garantías prometidas por el organismo antes del Mundial.