El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, anunció esta noche, entre el lunes y el martes, que una “delegación de expertos” procedente de Teherán permanecerá en Qatar durante los próximos dos días, según informes de los medios estatales.
Sin embargo, Gharibabadi subrayó que el objetivo de la delegación no es reunirse con los representantes de Estados Unidos que también llegarán al país. Según él, la delegación iraní se reunirá únicamente con representantes qataríes, con el fin de verificar que Estados Unidos cumple sus compromisos previos.
Irán afirma que su delegación en Qatar no mantendrá contactos con Estados Unidos y que las reuniones se limitarán a representantes qataríes para verificar el cumplimiento de compromisos previos por parte de Washington.
La declaración llega en medio de una guerra de versiones con amplia cobertura mediática. Funcionarios iraníes sostienen que la solicitud para celebrar una reunión partió de la Administración Trump, una afirmación que contradice la impresión dejada por el presidente estadounidense en sus publicaciones en redes sociales, donde sostuvo que fue Irán quien pidió el encuentro.
En paralelo al pulso diplomático, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, publicó una aclaración oficial a través de su cuenta en X. Pezeshkian subrayó que Teherán está comprometido con el memorando de entendimiento con Estados Unidos, pero condicionó ese compromiso a que Washington cumpla plenamente sus obligaciones. “El entendimiento mutuo es bidireccional”, escribió el presidente, y añadió que, si la parte estadounidense se mantiene fiel al acuerdo, Irán actuará en consecuencia.
Del lado estadounidense, durante una conversación con periodistas en la Oficina Oval de la Casa Blanca anoche, Trump aclaró que, pese a las expectativas mediáticas en torno al encuentro, no tiene intención de anticipar una evaluación de sus resultados en esta etapa temprana. Trump señaló que, aunque la reunión podría resultar de gran importancia para la estabilidad regional, también es posible que no produzca ningún avance concreto.
Además de los contactos relacionados con Estados Unidos, Gharibabadi afirmó en paralelo que se registraron avances significativos en las conversaciones entre Irán y Omán sobre el cobro de tasas en el estrecho de Ormuz. Según el viceministro de Exteriores, se alcanzaron entendimientos sobre el asunto, lo que podría apuntar a un intento iraní de estabilizar frentes con sus vecinos mientras mantiene sus esfuerzos diplomáticos frente a Occidente.






