Irán advirtió sobre el impacto ambiental de un derrame de petróleo que alcanzó la isla sureña de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, y reclamó una indemnización a los responsables. Sin embargo, información de TankerTrackers apunta a que el incidente pudo originarse en un ataque iraní.
Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, sostuvo que la mancha de petróleo “degradó las aguas” del Golfo y del mar de Omán. Según afirmó, “las pruebas preliminares indican que un buque granelero extranjero es la fuente”.
Esa versión contrasta con la información de TankerTrackers, sitio web con sede en Estados Unidos dedicado al seguimiento de movimientos de buques a nivel mundial. La plataforma señaló que el derrame parece estar relacionado con un ataque iraní contra el buque granelero Minoan Pioneer, ocurrido el 3 de agosto en aguas de Omán.
“El derrame luego se desplazó a través del estrecho hasta Irán”, dice el texto.
En una publicación en X, Baqaei señaló que derrames de este tipo han provocado durante las últimas décadas daños valorados en billones de dólares en las zonas costeras iraníes. Por ello, exigió una compensación económica.
“Toda parte que se beneficia del transporte marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz tiene la obligación legal y moral de reparar el daño ambiental causado”, añadió.
La mancha alcanzó Qeshm, aunque Habib Masihi, responsable del departamento de protección ambiental de la provincia de Hormozgan, afirmó que “para el miércoles por la noche ya estaba casi completamente limpio”.
Según Masihi, el incidente afectó aproximadamente 32.000 metros cuadrados de costa y otros 90.000 metros cuadrados de superficie marina.
Irán mantiene el control del estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el 28 de febrero, y ha bloqueado el tránsito de embarcaciones que transportan exportaciones energéticas desde países del Golfo aliados de Estados Unidos.
El episodio ocurre después de otro derrame registrado en los últimos días frente al vecino Omán, originado por un buque cisterna que quedó encallado.
Una investigación anterior de la AFP determinó que esa embarcación había permanecido varada durante semanas cerca de la isla omaní Al-Qibliyyah, después de sufrir daños provocados por explosiones.






