El ministro interino de Defensa de Irán afirmó, según medios estatales, que Teherán considera “real y creíble” cualquier amenaza de sus adversarios, incluso cuando se presenta como parte de una campaña de guerra psicológica.
“No nos tomaremos por sorpresa ni permaneceremos pasivos”, declaró. Añadió que Irán utilizará esas amenazas como base para elevar su nivel de preparación militar, reforzar la disuasión y ampliar sus capacidades militares.






