La embajada de Irán en Londres habría instado a iraníes residentes en Reino Unido a sumarse a un programa de “martirio” promovido a través de su canal oficial de Telegram, según un reportaje publicado por el Daily Mail, en un episodio que ha reavivado la preocupación de expertos en seguridad.
El mensaje, dirigido a los “orgullosos compatriotas iraníes residentes en Gran Bretaña”, llama a inscribirse en la iniciativa “Jan Fada” (“sacrificar la vida”) y anima a quienes tengan “deseo de defender el pueblo y la tierra de Irán” a participar. Uno de los textos difundidos en persa el 15 de abril decía: “Entreguemos todos, sin excepción, nuestros cuerpos para que sean asesinados; pues es mejor que entregar nuestro país al enemigo”.
De acuerdo con la información, la campaña fue lanzada el mes pasado y remite a los interesados a registrarse mediante la plataforma consular del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní.
La legación iraní negó que el programa impulse acciones hostiles. Un portavoz de la embajada afirmó que la iniciativa “no promueve ninguna forma de hostilidad”.
“Cualquier afirmación o suposición en sentido contrario carece simplemente de fundamento. Esos juicios sesgados se hacen de forma precipitada y sin una comprensión adecuada”, añadió el portavoz.
Pese a ello, analistas citados por el diario advirtieron del riesgo de radicalización en internet. Roger Macmillan, exdirector de seguridad de Iran International, sostuvo que la campaña supone “una amenaza significativa” y alertó de que podría servir para localizar y activar a simpatizantes del régimen iraní en territorio británico.
“Se trata de un intento de radicalización en línea de personas a las que el régimen podría persuadir para que cometan actos en apoyo de la República Islámica en el Reino Unido”, afirmó.
La publicación del reportaje coincide con un aumento del escrutinio sobre actividades vinculadas a Irán en Gran Bretaña, después de una serie de ataques reivindicados por el grupo terrorista Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiya, dirigidos en su mayoría contra instituciones judías.
La semana pasada, el primer ministro Keir Starmer se comprometió a designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, aunque la legislación correspondiente todavía no ha sido presentada.
Scotland Yard no se ha pronunciado públicamente sobre los mensajes atribuidos a la embajada iraní, mientras que, según el informe, también se investigan iniciativas similares en Australia.