El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) volvió a instar este jueves en Viena a Irán a informar con urgencia sobre el destino de sus reservas de uranio enriquecido y a permitir la reanudación completa de las inspecciones internacionales, según un informe confidencial enviado a los Estados miembros.
El OIEA reclama acceso inmediato a las reservas iraníes de uranio enriquecido y advierte que no puede verificar su tamaño, composición ni ubicación tras casi un año sin inspecciones en varios sitios nucleares.
En el documento, el director general del organismo, Rafael Grossi, insistió en que resulta indispensable y urgente aplicar de manera efectiva el Acuerdo de Salvaguardias del Tratado de No Proliferación. El informe subraya que esa aplicación no puede ser suspendida por Teherán bajo ninguna circunstancia.
El OIEA no ha vuelto a los sitios nucleares atacados

El informe señala que el OIEA no ha podido regresar a los sitios nucleares bombardeados por Israel y Estados Unidos en junio de 2025. Israel atacó varias instalaciones nucleares iraníes entre el 13 y el 24 de junio de ese año, mientras que Estados Unidos golpeó tres instalaciones el 22 de junio.
Tras esos ataques, la agencia suspendió sus actividades de verificación y retiró a sus inspectores de Irán por razones de seguridad. Desde entonces, Teherán no ha informado el estado ni la ubicación de sus existencias de uranio de bajo y alto enriquecimiento, incluido el material enriquecido hasta el 60 %, un nivel inferior al 90 % considerado de grado militar.
El OIEA afirmó que la falta de acceso durante casi un año constituye una cuestión de preocupación por proliferación y de cumplimiento del Acuerdo de Salvaguardias del TNP. El organismo indicó que no puede proporcionar información sobre el tamaño, la composición o el paradero actuales del inventario iraní ni verificar si Teherán suspendió todas las actividades vinculadas al enriquecimiento.
Irán mantiene 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60 %

La única instalación nuclear iraní inspeccionada desde el informe anterior de febrero fue la central de Bushehr, visitada entre el 1 y el 3 de junio. Esa inspección no permitió despejar las dudas centrales sobre el inventario de uranio enriquecido ni sobre el estado de las instalaciones afectadas por los ataques.
El OIEA estima que Irán mantiene 440,9 kilogramos de uranio enriquecido hasta el 60 %. Grossi había señalado en marzo que parte del material restante se encontraba probablemente en un complejo de túneles de Isfahán, mientras que otra parte estaría en Natanz.
La Junta de Gobernadores del OIEA tiene previsto reunirse del 8 al 12 de junio en Viena. El informe será examinado por ese órgano de 35 países junto con otro documento confidencial sobre el programa nuclear iraní, en medio de las exigencias internacionales para restablecer la supervisión plena sobre las reservas y actividades nucleares de Teherán.