Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado en Irán, sostuvo que cualquier intento de diálogo con la dirigencia clerical de Teherán supone un “apaciguamiento” y expresó su expectativa de que una nueva ola de protestas en las calles termine por derribar al régimen.
Durante una visita a Alemania, después de pasar por Suecia e Italia, Pahlavi cuestionó la idea de que las autoridades iraníes puedan adoptar una posición más flexible en una eventual negociación. “Todo el discurso sobre el alto el fuego y la negociación sigue basándose en la idea de que… vas a tratar con personas que de repente se han vuelto pragmáticas”, dijo ante periodistas.
“No veo que eso vaya a suceder”, añadió.
También cargó contra quienes quedaron al frente del poder en Irán tras el asesinato del líder supremo Alí Jamenei y de otras figuras de alto rango, a quienes definió como “diferentes caras de la misma máquina”.
Pahlavi afirmó además que Irán ha “masacrado a miles de ciudadanos inocentes” y advirtió sobre el alcance de la amenaza que, a su juicio, representa para Europa con misiles de largo alcance. “Ningún acuerdo resolverá esto. Ninguna negociación resolverá esto. Está en su ADN”.