Combined Resolve 26-07 acelera la integración de sistemas autónomos, redes digitales y aviación en operaciones de alta intensidad en Europa.
Combined Resolve prueba nuevas tecnologías para combate europeo
Durante el ejercicio Combined Resolve 26-07 en Alemania, la 3.ª División de Infantería del Ejército de EE. UU. emplea tecnologías concebidas para una posible guerra de alta intensidad en Europa. Sistemas autónomos, redes digitales de mando y herramientas de combate de próxima generación se incorporan directamente a operaciones de maniobra a gran escala en Grafenwoehr y Hohenfels, bajo condiciones diseñadas para evaluar su rendimiento operativo.
Según lo informado durante la maniobra, el despliegue refleja el esfuerzo de Washington por reforzar la capacidad de la OTAN frente a la presión militar rusa en el flanco oriental de la alianza. También permite probar nuevos conceptos de guerra en condiciones operativas, con fuerzas estadounidenses y aliadas en un espacio de batalla conectado digitalmente y orientado a adversarios de capacidad comparable.
En ese entorno, las fuerzas estadounidenses y aliadas emplean plataformas autónomas, ciclos de selección de objetivos más rápidos e integración del mando en tiempo real. Estas capacidades buscan aumentar la supervivencia y el ritmo de combate frente a amenazas equivalentes, además de confirmar el giro del Ejército de EE. UU. hacia una guerra apoyada en tecnología, interoperabilidad y mayor velocidad de decisión.
Con esa orientación, la 3.ª División de Infantería y las fuerzas aliadas operan en un espacio de batalla donde la proyección de fuerza y la coordinación multinacional tienen un peso central. La maniobra muestra una evolución hacia estructuras de combate más conectadas, con redes que permiten compartir información, coordinar respuestas y sostener operaciones en entornos europeos disputados.
Capacidades probadas durante Combined Resolve 26-07
- Plataformas autónomas integradas en operaciones de maniobra a gran escala.
- Redes digitales de mando con integración en tiempo real.
- Drones de reconocimiento, sensores terrestres y nodos de mando fusionados en una imagen operativa compartida.
- Helicópteros CH-47 Chinook y UH-60 Black Hawk empleados en asalto aéreo, logística y movilidad.
- Procedimientos coordinados con fuerzas de la OTAN y naciones socias.
Aviación, movilidad y maniobra rápida en escenarios disputados
Al reunir formaciones rotacionales del Ejército de EE. UU. y socios multinacionales, el ejercicio semestral Combined Resolve permite ensayar operaciones de combate terrestre a gran escala en condiciones realistas. En su edición 26-07, la maniobra se centra en la modernización del Ejército, la adaptación rápida en el campo de batalla y la experimentación operativa frente a adversarios de capacidad comparable.

(Crédito de la foto: REUTERS/BRYAN WOOLSTON)
Dentro del ejercicio participan soldados estadounidenses y medios de aviación de ala rotatoria asignados a la 3.ª División de Infantería. Entre ellos figuran helicópteros de transporte CH-47 Chinook y helicópteros utilitarios UH-60 Black Hawk, empleados en operaciones de asalto aéreo, movimiento de tropas, logística y movilidad en el campo de batalla durante las fases de maniobra.
Con los elementos de aviación de la 3.ª División de Infantería, el Ejército de EE. UU. subraya su énfasis en la maniobra rápida y la movilidad operativa para futuros escenarios de conflicto en Europa. El CH-47 Chinook aporta capacidad de transporte pesado para trasladar tropas, municiones, sistemas de artillería y suministros a través de zonas operativas dispersas.
Mientras el UH-60 Black Hawk apoya misiones tácticas de asalto aéreo, evacuación de bajas, movilidad de mando y reabastecimiento en el campo de batalla, su integración en Combined Resolve muestra que la aviación del Ejército sigue como elemento esencial para sostener la guerra de maniobra. La coordinación aire-tierra amplía las opciones de los comandantes en áreas operativas extensas.
Redes, sensores y mando móvil ante guerra electrónica
Como parte de una transformación más amplia del Ejército de EE. UU., los planificadores adaptan las estructuras de fuerza, los sistemas de mando y las redes de campo de batalla a escenarios marcados por guerra electrónica, fuegos de precisión de largo alcance, reconocimiento autónomo y operaciones multidominio. El Ejército incorpora vehículos aéreos no tripulados, inteligencia artificial, puestos móviles y redes avanzadas.
En Grafenwoehr y Hohenfels, las unidades se entrenan bajo condiciones que reproducen la complejidad operativa de un conflicto en Europa Oriental. Las fuerzas deben maniobrar bajo ataques electrónicos simulados, comunicaciones degradadas, corredores logísticos disputados y amenazas de fuegos de largo alcance, mientras los mandos evalúan si las nuevas tecnologías sostienen el ritmo operativo ante redes interrumpidas.
Para reducir el tiempo entre la detección de un objetivo y su ataque, los nuevos sistemas de gestión del campo de batalla probados durante Combined Resolve 26-07 fusionan información de drones de reconocimiento, sensores terrestres y nodos de mando. Esa imagen operativa compartida permite identificar formaciones enemigas con mayor rapidez y coordinar respuestas de artillería, aviación o maniobra.
Con firmas más reducidas, comunicaciones descentralizadas y sistemas de rápida reubicación, los elementos de mando transformados reflejan la atención creciente del Ejército a estructuras capaces de sobrevivir bajo presión. Los grandes cuarteles generales tradicionales son vulnerables a misiles de precisión y vigilancia electrónica, por lo que la movilidad, el camuflaje y las operaciones distribuidas ganan importancia tras las lecciones de Ucrania.
Sistemas no tripulados y logística en zonas de alto riesgo
Durante Combined Resolve 26-07, los sistemas autónomos y no tripulados tienen un papel mayor dentro de las formaciones de maniobra. Los drones tácticos de reconocimiento proporcionan conocimiento del campo de batalla en tiempo real a nivel de compañía y batallón, con capacidad para identificar posiciones enemigas, vigilar corredores de movimiento y apoyar la designación de objetivos para la artillería.

Sin exponer a los soldados a observación directa, estos sistemas permiten obtener información operativa en zonas de riesgo y sostener decisiones más rápidas. El Ejército evalúa al mismo tiempo tecnologías autónomas para reducir la vulnerabilidad logística mediante misiones de reabastecimiento y reconocimiento en áreas amenazadas, donde las rutas terrestres tradicionales pueden quedar expuestas a ataques enemigos.
Al integrar helicópteros CH-47 Chinook y UH-60 Black Hawk en el ejercicio, el Ejército perfecciona la coordinación aire-tierra dentro de operaciones multidominio. La aviación de ala rotatoria permite una rápida proyección de fuerza a través de grandes áreas operativas y ofrece opciones flexibles para desplazar unidades más allá de rutas terrestres amenazadas por artillería, drones o misiles enemigos.
En un campo de batalla europeo con largas líneas de frente e infraestructura disputada, la movilidad aérea aumenta de manera significativa la flexibilidad operativa y la supervivencia. Esta capacidad complementa las redes digitales, los sensores y los sistemas autónomos, ya que permite sostener la maniobra cuando el terreno, la logística y las comunicaciones enfrentan presión constante.
Interoperabilidad aliada y lecciones de la guerra en Ucrania
Con la interoperabilidad como eje de la maniobra, las fuerzas estadounidenses se entrenan junto a unidades de la OTAN y de naciones socias mediante arquitecturas de comunicación comunes y procedimientos operativos coordinados. Esta integración tiene peso estratégico porque un futuro conflicto a gran escala en Europa exigiría formaciones multinacionales sin fisuras dentro de estructuras de mando compartidas.
Más allá del entrenamiento inmediato, el ejercicio adquiere valor operativo porque Europa volvió a situarse como teatro principal para la disuasión convencional tras la invasión rusa de Ucrania y la militarización sostenida de los accesos orientales de la OTAN. Combined Resolve funciona como prueba de preparación y mecanismo de validación de conceptos de guerra de coalición.
Influidos por las observaciones de la guerra en Ucrania, los esfuerzos de transformación del Ejército de EE. UU. incorporan lecciones sobre drones, guerra electrónica, artillería de precisión y formaciones de maniobra dispersas. Combined Resolve 26-07 ofrece una oportunidad para probar cómo esas lecciones pasan a la doctrina estadounidense antes de futuras crisis en el continente europeo.
Dentro de las prioridades más amplias de modernización del Ejército, el ejercicio respalda los fuegos de precisión de largo alcance, la resiliencia de las redes, la defensa antiaérea y antimisiles, y la coordinación multidominio. Al combinar experimentación y entrenamiento operativo, los mandos buscan reducir la distancia entre el desarrollo tecnológico y su empleo en combate.
Transformación continua y postura de disuasión de la OTAN
Debido a que los posibles adversarios se modernizan con rapidez y adaptan sus tácticas a partir de conflictos en curso, el enfoque del Ejército de EE. UU. gana urgencia. La iniciativa de Transformación Continua utiliza ejercicios como Combined Resolve 26-07 como laboratorios críticos para probar conceptos de guerra futura bajo presión electrónica, logística y operativa.
La capacidad de integrar rápidamente nuevas tecnologías en formaciones de combate, mantener la eficacia operativa bajo ataque electrónico y coordinar fuerzas multinacionales de maniobra puede definir la postura de disuasión de la OTAN en Europa. Para los planificadores estadounidenses, el ejercicio aborda tanto la preparación actual como la evolución de futuras formaciones del Ejército.
En los espacios de batalla cada vez más disputados del mañana, la supervivencia y la capacidad de prevalecer dependerán de redes resilientes, mando móvil, movilidad aérea y ciclos de decisión más breves. Combined Resolve 26-07 concentra esos elementos en un entorno operativo europeo, con el objetivo de comprobar si la tecnología puede sostener la maniobra frente a amenazas de alta intensidad.