Israel cerró 2025 con el mayor volumen anual de exportaciones de defensa de su historia, tras encadenar un quinto récord consecutivo y elevar sus ventas casi un 30 % frente al año anterior. Los contratos alcanzaron casi 19.200 millones de dólares, una cifra superior a los 14.800 millones registrados en 2024, que hasta ahora marcaban el máximo anual del sector.
Israel superó por primera vez los 19.000 millones de dólares en exportaciones de defensa durante 2025, impulsado por la demanda de sistemas antiaéreos, misiles, vigilancia y tecnología militar probada en combate.
La Dirección de Cooperación Internacional en materia de Defensa, SIBAT, informó que el crecimiento consolidó a la industria militar israelí como uno de los sectores estratégicos del país, tanto por su peso económico como por su papel en la política exterior y en el financiamiento de nuevas capacidades para las Fuerzas de Defensa de Israel.
El aumento estuvo impulsado de forma destacada por Asia-Pacífico, donde las compras casi se duplicaron. La región pasó de unos 3.400 millones de dólares en 2024 a 6.100 millones de dólares en 2025. Europa, aunque retrocedió en términos absolutos frente al año anterior, siguió como el principal mercado de la defensa israelí, con el 36 % del total y ventas por 6.900 millones de dólares.
Asia-Pacífico crece y Europa mantiene el primer lugar

En el reparto regional, Europa redujo su peso desde los aproximadamente 7.900 millones de dólares de 2024, cuando concentró el 54 % de las exportaciones israelíes. Ese salto del año previo estuvo vinculado a la venta a Alemania, por 4.600 millones de dólares, del sistema de defensa antimisiles de largo alcance Arrow 3. En 2023, el continente había representado el 35 % de las ventas.
Asia-Pacífico quedó en segundo lugar en 2025, con el 32 % de las exportaciones, frente al 23 % registrado un año antes. Los países de Oriente Medio y el norte de África representaron el 15 %, por encima del 12 % de 2024. En ese grupo figuran Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Marruecos, países que normalizaron relaciones con Israel en 2020 mediante los Acuerdos de Abraham.
América del Norte concentró el 13 % de las exportaciones, mientras que América Latina y África subsahariana representaron cada una el 2 %. Esos porcentajes se han mantenido relativamente estables durante los últimos años.
Los acuerdos entre gobiernos concentran más de la mitad de las ventas
Los contratos de gobierno a gobierno superaron la mitad de las exportaciones del año, con cerca de 10.000 millones de dólares. Además, el 53 % del total correspondió a acuerdos superiores a 100 millones de dólares, un dato que muestra el peso de las grandes operaciones estatales en la expansión internacional de la industria israelí.

El salto se produjo después de que Amir Baram, director general del Ministerio de Defensa, aprobara reformas destinadas a ampliar las ventas externas. Entre esas medidas figuran una simplificación significativa de los trámites de licencias y una ampliación sustancial de la lista de países autorizados para recibir exportaciones israelíes de defensa.
El Ministerio de Defensa vinculó el resultado con el desempeño militar de Israel durante los últimos años. La cartera sostuvo que los logros operativos en la guerra en múltiples frentes, incluidas dos grandes rondas de conflicto con Irán, generaron una fuerte demanda de tecnología israelí y permitieron superar por primera vez el umbral de los 19.000 millones de dólares.
Restricciones europeas no frenan la demanda de armas israelíes
El récord se alcanzó pese a que algunos gobiernos, especialmente en Europa Occidental, cancelaron acuerdos de armas con Israel o aplicaron sanciones contra empresas de defensa israelíes por la guerra en la Franja de Gaza. Entre esas medidas se incluyeron restricciones para participar en ferias del sector, aunque funcionarios israelíes mantienen que la demanda europea por sistemas israelíes continúa elevada.
El lunes, el Ministerio de Defensa comunicó que Francia prohibió la participación de Israel en Eurosatory, la feria de defensa de París. La decisión impidió al ministerio instalar un pabellón nacional o enviar representantes gubernamentales a uno de los principales foros internacionales de venta de armas. La medida se sumó a restricciones similares impuestas en los últimos años a compañías israelíes que exhibían armas ofensivas en ferias francesas.
El Ministerio de Defensa también destacó que las exportaciones tienen impacto directo sobre el presupuesto de defensa, la influencia internacional del país y la capacidad de fortalecer la industria local. La cartera considera estas ventas una herramienta para reforzar a las Fuerzas de Defensa de Israel en una etapa de restricciones presupuestarias, generar fuentes adicionales de financiamiento y ampliar el margen de acción diplomático.
Defensa aérea, misiles y vigilancia lideran las exportaciones

Por tipo de producto, los sistemas de defensa antiaérea, misiles y cohetes se mantuvieron como el principal rubro de exportación, con el 29 % del total. Los sistemas de vigilancia y la optoelectrónica registraron un fuerte incremento y llegaron al 22 %, frente al 6 % del año anterior.
Las aeronaves tripuladas y la aviónica representaron el 11 % de las ventas, el mismo porcentaje que los sistemas de radar y guerra electrónica. Los sistemas de mando, control, comunicaciones e informática aportaron el 7 %.
Aunque Israel es reconocido por sus sistemas de ciberinteligencia, ese segmento supuso solo el 2 % de las exportaciones de defensa en 2025. Las autoridades no detallaron los países compradores. Las ventas israelíes de estas tecnologías han quedado bajo mayor escrutinio en los últimos años, después de acusaciones sobre su uso por algunos países para espiar a disidentes políticos y periodistas.
El resto de las exportaciones incluyó vehículos aéreos no tripulados, lanzadores de armas y armas de fuego, satélites y equipos espaciales relacionados, sistemas marítimos, munición y servicios.
El Golfo aparece como mercado de mayor potencial

Funcionarios del Ministerio de Defensa estimaron que las exportaciones israelíes a los países del Golfo podrían aumentar todavía más una vez terminada la guerra con Irán. Durante el conflicto reciente, Israel envió a Emiratos Árabes Unidos un sistema de defensa antiaérea Cúpula de Hierro y personal especializado, que derribaron misiles iraníes dirigidos contra ese país.
Pese al récord, las autoridades señalaron factores de presión para la industria. Una de las preocupaciones es que Israel ya no figura entre los pocos proveedores de armas probadas en combate, debido al uso extendido de numerosos sistemas extranjeros en la guerra de Ucrania. La invasión rusa también incrementó la competencia internacional al ofrecer otro campo de pruebas real para sistemas de armas.
Los funcionarios añadieron que varios países europeos aumentaron su producción de armas destinadas a la exportación, lo que dificulta la competencia para Israel. También indicaron que la apreciación del shekel frente al dólar durante el último año perjudicó de forma significativa la rentabilidad de los exportadores.
El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el hecho de que Israel siga batiendo récords de exportaciones durante el tercer año de combates demuestra la alta valoración internacional del sector de defensa israelí. Baram, por su parte, sostuvo que el presupuesto israelí para el refuerzo de sus fuerzas depende en gran medida de las exportaciones, aunque advirtió que ese resultado no debe llevar a la complacencia.
Baram planteó que la política industrial de defensa debe incorporar inversiones complementarias en investigación y desarrollo, junto con la ampliación de líneas de producción. A su juicio, ese paso resulta necesario para garantizar la independencia en municiones y misiles interceptores críticos, mantener la superioridad tecnológica y crear las próximas capacidades estratégicas del Estado de Israel.