La Dirección Principal de Inteligencia de confirmó que Rusia empleó por primera vez en combate el misil balístico 9M723-2, conocido como Iskander-1000, durante un ataque contra Kiev en el verano de 2026.
La información, difundida el 27 de agosto, identifica el proyectil como una variante de mayor alcance de la familia Iskander. El 9M723-2 puede alcanzar unos 550 kilómetros, frente a los 390 kilómetros del 9M723-1 utilizado por el sistema Iskander-M. La diferencia es de 160 kilómetros, lo que supone un aumento aproximado del 41 %.
El incremento del alcance deriva principalmente de la incorporación de un motor de propelente sólido de mayor tamaño y potencia, modificación que también exigió cambios en el lanzador asociado. El resto del misil conserva una elevada similitud con el 9M723-1, incluidos elementos de los sistemas de guiado y control y de la arquitectura de la ojiva.
Las primeras imágenes conocidas de una configuración de alcance extendido aparecieron en mayo de 2024, dentro del material divulgado con motivo del aniversario del campo de pruebas de Kapustin Yar. Para 2025 estaba prevista la producción de un lote inicial de 18 misiles 9M723-2.

Ese pedido establecía un precio de ₽221 millones por proyectil. El lote tenía un volumen reducido frente a la adquisición general de la familia Iskander, cuya producción de misiles balísticos se estimaba para la primavera de 2026 entre 60 y 70 unidades mensuales.
El 9M723-2 conserva las principales características de vuelo asociadas al Iskander. Es un misil cuasibalístico de combustible sólido, capaz de efectuar maniobras durante la trayectoria y de seguir una trayectoria deprimida en lugar de un perfil balístico convencional de gran apogeo.
La familia 9M723 alcanza velocidades de alrededor de 2,1 kilómetros por segundo y combina superficies de control aerodinámico con sistemas de control dinámico de gases. Las configuraciones asociadas al programa de mayor alcance pueden efectuar maniobras de entre 25 y 30 g.
El misil puede combinar navegación inercial, corrección por satélite y sistemas de guiado terminal, entre ellos métodos ópticos según la variante. Durante la fase final puede utilizar el módulo de penetración 9B899, diseñado para liberar señuelos, reflectores dipolares y otras contramedidas que dificultan su identificación por los radares defensivos.
Los sistemas y SAMP/T se encuentran entre las defensas occidentales diseñadas para interceptar amenazas balísticas de este tipo. La dificultad de la defensa aumenta cuando estos misiles forman parte de ataques combinados que también incluyen misiles de crucero y drones.

La variante de 550 kilómetros mantiene asimismo la variedad de ojivas disponible para la familia Iskander. El 9M723-1 emplea normalmente una carga de unos 450 kilogramos y admite, entre otras, configuraciones de fragmentación de alto explosivo, penetrantes y de racimo.
El programa de alcance extendido también prevé desarrollos posteriores. Las estimaciones para una versión capaz de aproximarse a los 1.000 kilómetros contemplan un aumento de la carga de propelente sólido, modificaciones del motor y del sistema de control y una posible reducción de la masa de la ojiva hasta unos 300 o 350 kilogramos.
La movilidad del sistema depende de lanzadores transportadores-erectores móviles. El utiliza habitualmente el chasis MZKT-7930 8×8, capaz de transportar dos misiles preparados para el lanzamiento.
El vehículo puede desplazarse por carretera y abandonar la posición después del disparo. También permite preparar dos ataques contra objetivos distintos con un intervalo aproximado de un minuto. Desde el estado de máxima preparación, las operaciones previas al lanzamiento pueden completarse en unos cuatro minutos.

La producción del Iskander depende de una amplia red industrial, con al menos 35 empresas vinculadas a su fabricación. El análisis de 140 componentes identificados muestra además una presencia considerable de piezas de origen extranjero.
De esos 140 componentes, 63 proceden de fabricantes estadounidenses, ocho de Suiza, ocho de Bielorrusia, cuatro de, cuatro de Taiwán y tres de. En total, los componentes extranjeros cuyo origen pudo identificarse expresamente representan el 64,3 % del conjunto analizado.
La proporción de componentes extranjeros aumenta en algunos módulos electrónicos. La unidad de procesamiento de información de vuelo asociada al giroscopio láser contiene 43 componentes identificados, de los cuales solo cinco son de fabricación rusa. Los otros 38 incluyen microprocesadores, memorias, FPGA y convertidores utilizados en funciones de navegación, procesamiento de datos y control de vuelo.
El volumen de producción del 9M723-2 dependerá de la proporción de la capacidad industrial dedicada a la familia Iskander que asigne a la variante de mayor alcance. Su similitud con el 9M723-1 permite conservar buena parte de la electrónica, los sistemas de control, las ojivas y la infraestructura industrial ya utilizada para esa familia de misiles.
Rusia también ha ampliado su inventario de misiles balísticos mediante el suministro norcoreano de sistemas KN-23, KN-24 y KN-30. El primer empleo confirmado del 9M723-2 contra Kiev tuvo lugar después de la producción prevista para 2025 del lote inicial de 18 unidades.










