El director de la agencia nuclear de la ONU ha señalado que sus inspectores visitarán las instalaciones iraníes de enriquecimiento nuclear, un elemento clave del acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra.
Las declaraciones del director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, constituyen hasta ahora la afirmación más contundente de este organismo de las Naciones Unidas, considerado fundamental para determinar el estado de las reservas nucleares de Irán.
Desde el inicio de la guerra, el pasado mes de junio, Teherán ha impedido que el OIEA visite las instalaciones de enriquecimiento, donde se cree que la República Islámica almacena suficiente uranio altamente enriquecido como para fabricar potencialmente hasta diez armas nucleares, en caso de que decidiera acelerar el desarrollo de la bomba. Irán sostiene desde hace tiempo que su programa es pacífico, aunque es el único país del mundo que posee uranio enriquecido hasta un 60 % de pureza sin contar con un programa de armamento.
Ayer, Estados Unidos e Irán hicieron declaraciones contradictorias sobre si esas instalaciones serían objeto de inspecciones.
«Puedo entender las declaraciones políticas; forman parte de la realidad, pero lo fundamental que me gustaría recordarles y sobre lo que deseo llamar su atención es que existe un memorando de entendimiento firmado por ambos presidentes», declaró Grossi a los periodistas en una rueda de prensa celebrada en la central nuclear de Fukushima Daiichi, afectada por el tsunami.
El acuerdo «establece explícitamente que las actividades nucleares relacionadas con las instalaciones y el material nuclear estarán bajo la supervisión del OIEA, en todos sus aspectos», afirmó.
Grossi añadió: «Obviamente, para ello tenemos que realizar inspecciones. Que esto ocurra pasado mañana, dentro de una semana o dentro de diez días tiene importancia, pero no resulta esencial. Esto sucederá».
Esas inspecciones son fundamentales para el acuerdo, que exige que las reservas de uranio de Irán se reduzcan desde los niveles actuales de alto enriquecimiento.