El reactor nuclear secreto que Siria construía en Deir Ezzor y que Israel destruyó en 2007 estaba casi terminado y habría podido producir material fisible utilizable en armas nucleares, afirmó el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
Inspectores del organismo visitaron en agosto dos emplazamientos vinculados al antiguo programa sirio, uno en Deir Ezzor y otro cuya ubicación no fue divulgada. La investigación permitió al OIEA concluir que el gobierno de Bashar al-Assad estaba construyendo allí un reactor nuclear de forma clandestina.
Grossi explicó que las características técnicas del reactor lo hacían especialmente eficiente para producir material fisible apto para la fabricación de armas nucleares. Añadió que la instalación estaba casi terminada cuando fue destruida y que es posible que las autoridades sirias de entonces realizaran explosiones posteriores para dificultar una investigación.
Además del reactor, el OIEA identificó una planta de fabricación de combustible nuclear y un emplazamiento donde se almacenaban combustible, restos de uranio y residuos. El organismo halló alrededor de 73 toneladas de uranio metálico natural.
El sitio de Deir Ezzor fue atacado por Israel en septiembre de 2007. Jerusalén no reconoció formalmente la operación hasta 2018, aunque durante años se había atribuido ampliamente a Israel. En 2008, Estados Unidos acusó a Siria de intentar construir un reactor nuclear secreto y reconoció que Israel lo había destruido.
Tras la caída de Assad en diciembre de 2024, las nuevas autoridades sirias comenzaron a cooperar con el OIEA para aclarar las cuestiones pendientes sobre las actividades nucleares del antiguo gobierno. Grossi afirmó que el acceso y la información proporcionados por Damasco permitieron resolver las principales dudas de salvaguardias relacionadas con ese programa.
El OIEA había declarado en 2011 que el emplazamiento de Deir Ezzor albergaba muy probablemente un reactor y que la información disponible apuntaba a asistencia norcoreana en su construcción. Grossi señaló que corresponde ahora a la Junta de Gobernadores decidir si cierra formalmente el expediente abierto ese año.
Un proyecto de resolución que será sometido a votación propone cerrar el caso. El OIEA continuará trabajando con Siria para mantener bajo control el material nuclear identificado y comunicar sus conclusiones.
Persisten, sin embargo, interrogantes sobre el alcance total del proyecto y la cooperación siria con Corea del Norte. El Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional señaló que el nuevo informe confirma y amplía aspectos ya conocidos, pero no aclara por completo la dimensión del programa ni todas sus conexiones externas.










