Finlandia dejará de aportar fondos a la UNRWA cuando finalice el acuerdo de financiación vigente con la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos.
El país entrega actualmente €5 000 000 al año a la UNRWA mediante un acuerdo que cubre el periodo 2023-2026. El ministro de Comercio Exterior y Desarrollo, Ville Tavio, decidió no autorizar nuevos fondos para la agencia una vez termine ese compromiso.
La ayuda finlandesa destinada a los territorios administrados por la Autoridad Palestina se mantendrá en el mismo nivel general, aunque será canalizada a través de otras organizaciones.
“El nivel de financiación no disminuirá, pero se proporcionará a través de otros canales, como el Programa Mundial de Alimentos”, explicó Tavio.
Israel recibió favorablemente la decisión y sostuvo que otros países también están reconsiderando su relación con la UNRWA a raíz de las acusaciones sobre algunos de sus empleados y sus vínculos con Hamás.
“Israel acoge con satisfacción la decisión de Finlandia de poner fin a su financiación plurianual para la UNRWA. Es positivo ver que más países reconocen la verdad innegable a la luz de las pruebas concluyentes de la implicación de los empleados de la UNRWA en la masacre del 7 de octubre y los vínculos inseparables de la UNRWA con Hamás”, señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.
El ministerio añadió: “La UNRWA es un hervidero de terrorismo. Es parte del problema, no de la solución”.
El embajador israelí ante Naciones Unidas, Danny Danon, también celebró la medida y afirmó que Israel ha expuesto durante los últimos tres años lo que considera una estrecha relación entre la agencia y Hamás.
“Durante años, las escuelas de la UNRWA han incitado a la violencia contra Israel, empleados de la UNRWA participaron activamente en la masacre del 7 de octubre y, a lo largo de la guerra, terroristas llevaron a cabo ataques contra israelíes desde instalaciones de la UNRWA”, declaró Danon.
Finlandia ya había suspendido temporalmente sus aportes a la agencia en enero de 2024, después de que Israel acusara a 12 empleados de la UNRWA de haber participado en los ataques del 7 de octubre de 2023. Helsinki reanudó los pagos en marzo de ese mismo año y mantuvo desde entonces sus obligaciones dentro del acuerdo de cuatro años.
Una revisión encargada por Naciones Unidas y dirigida por la exministra francesa de Exteriores Catherine Colonna detectó “problemas relacionados con la neutralidad” en la UNRWA. Al mismo tiempo, concluyó que Israel no había aportado pruebas que respaldaran la afirmación de que un número significativo de trabajadores de la agencia pertenecía a organizaciones terroristas.
En octubre de 2024, la Knéset aprobó una ley que impide a la UNRWA operar en Israel y prohíbe a los funcionarios israelíes mantener contacto con la agencia. Más adelante, la legislación fue modificada para impedir también el suministro de agua y electricidad a sus instalaciones.
Esta semana, las Fuerzas de Defensa de Israel, la Policía y el Ayuntamiento de Jerusalén evacuaron el complejo de la UNRWA en Kafr Aqab, al norte de Jerusalén, en aplicación de esa normativa.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, criticó la operación por sus posibles efectos sobre la formación profesional de los jóvenes. Su portavoz, Stéphane Dujarric, sostuvo además que las instalaciones de la agencia están protegidas por su condición de dependencias de Naciones Unidas y son “inviolables e inmunes a cualquier forma de interferencia”.
Doce países, entre ellos ocho miembros de la Unión Europea, condenaron también la actuación israelí. Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, España, Suiza y Reino Unido calificaron de “ilegal” la entrada y toma del complejo.
Los doce países reafirmaron su apoyo a la UNRWA y reclamaron que pueda desarrollar sus actividades sin interferencias, además de pedir a Israel que detenga las interrupciones en sus operaciones.










