Esta mañana (martes) se produjo un altercado en el Tribunal de Primera Instancia de Jerusalén durante una audiencia sobre la prórroga de la detención de los sospechosos implicados en el asesinato de Benayahu Razi.
Cuando los sospechosos entraron en la sala, los familiares de Razi les gritaron: “¡Asesinos!”. Su hermano exclamó: “¡Estos son asesinos! ¡Me arrebataron a mi hermano!”.
El personal de seguridad del tribunal intervino para intentar restablecer el orden mientras la audiencia sobre la prórroga de la detención de los sospechosos continuaba. Entretanto, la Fiscalía del Distrito de Jerusalén ultima los preparativos para presentar la acusación por el asesinato de Benayahu Razi z»l. La principal cuestión consiste en decidir si acusará únicamente a Avior Sasson de asesinato o si también imputará ese delito a las tres jóvenes sospechosas de participar en la planificación del ataque.
En los próximos días, se espera que la Fiscalía del Distrito de Jerusalén adopte una de las decisiones más importantes del caso, al determinar qué sospechosos serán acusados y de qué delitos.
La cuestión central consiste en decidir si atribuye el asesinato únicamente a Avior Sasson, de 17 años, considerado el principal sospechoso, o si también procesa a Agam Tzarfi, Shilat Huta y Linor Mazal Sasson por su presunta implicación.
La decisión llega mientras los fiscales aún esperan el dictamen definitivo del Instituto Nacional de Medicina Forense, que establecerá la causa de la muerte de Razi: si murió por las puñaladas o por los golpes que recibió durante la agresión. Este dictamen podría influir en los cargos que se presenten.
La policía considera que Tzarfi y Huta formaron parte de la cadena de acontecimientos que desembocó en el ataque. Según los investigadores, Agam Tzarfi presenció el incidente en tiempo real por videollamada e incitó a los implicados durante el ataque. Ambas negaron durante el interrogatorio que tuvieran intención de dañar a Razi o que supieran que el plan consistía en asesinarlo.
Una fuente cercana a la investigación afirmó que el principal desafío jurídico consiste en demostrar el elemento subjetivo necesario para obtener una condena por asesinato.
Por el momento, no existen pruebas concluyentes de que alguien diera la orden de asesinar a Benayahu. La cuestión consiste en determinar si los implicados sabían y comprendían que el incidente terminaría en un asesinato. Sin pruebas de esa intención o de que tuvieran conocimiento de ella, resulta difícil imputar un cargo de asesinato.
Al mismo tiempo, Avior Sasson y los dos menores que lo acompañaban en el apartamento de Airbnb mantienen que actuaron en defensa propia. Según su versión, Razi sacó un cuchillo e intentó apuñalar a uno de ellos, y Sasson respondió al ataque con varias puñaladas.
La policía pone en duda esta versión, en parte porque las pruebas recabadas durante la investigación indican que los tres llegaron al lugar ya armados con cuchillos, palos y un mazo para carne.
También fueron detenidos en relación con el caso un funcionario del servicio penitenciario, sospechoso de mantener una relación sentimental con el hermano de Avior Sasson, un agente de la policía de tránsito y otros familiares de los implicados. Se espera que la Fiscalía decida si presenta cargos contra ellos y cuáles serán esos cargos.
La policía considera que existen pruebas suficientes para acusar a algunos de los implicados de “homicidio con indiferencia”, un delito tipificado en la legislación israelí que supone un desprecio extremo por la vida humana. Sin embargo, la decisión final corresponde a la Fiscalía. En los próximos días, con la presentación del escrito de acusación, se espera que el panorama completo del caso que ha conmocionado al país quede aclarado.






