Los jardines de infancia de Ganim y Kadim, en el norte de Samaria, volvieron a abrir sus puertas este domingo, 21 años después de que los centros educativos de ambas localidades fueran demolidos y evacuados durante el plan de retirada.
La inauguración tuvo lugar antes del comienzo del nuevo año escolar y reunió a más de 40 niños junto con sus padres y otros familiares. El ministro de Educación, Yoav Kisch, y el jefe del Consejo Regional de Samaria, Yossi Dagan, participaron en la apertura de las nuevas instalaciones.
Al acto también acudieron Yigal Tzarfati, subdirector general del Ministerio de Educación; Ella Moses, directora del distrito; Orly Batito, supervisora de la educación religiosa estatal en el Distrito Central; Haim Margolis, director general del consejo, y Tal Navoni, responsable del Departamento de Educación.
La reapertura forma parte del “Plan de Reconexión”, promovido por Dagan junto con el movimiento Amana. El proyecto prevé establecer 19 localidades en el norte de Samaria dentro del programa “Un millón en Samaria”.
La reconstrucción de Ganim y Kadim pudo avanzar después de que el gabinete aprobara la regularización de las localidades, una medida impulsada por el ministro de Defensa, Israel Katz, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich.
Durante la ceremonia, Kisch definió el regreso al norte de Samaria como una misión nacional de máxima importancia. También señaló que el sistema educativo considera su participación como parte de la reparación de una injusticia histórica y de la formación de la próxima generación en Judea y Samaria.
Hodaya Hania, maestra de jardín de infancia en Kadim, describió la apertura como un momento de profunda gratitud a Dios y de gran emoción después de años de espera. Para ella, la presencia del ministro en este primer paso de las familias pioneras supone un respaldo importante.
“El equipo y yo esperamos recibir a los niños con mucho cariño y llenar este lugar de vida, alegría y diversión”, expresó.
Moria Maslati, madre de cinco hijos, llevó esta mañana a su hijo Yehuda al inicio del año escolar en Ganim. La familia vive la reapertura con especial emoción porque considera que supone recuperar la vida de la localidad después de 21 años.
“Sentimos que de verdad estamos haciendo historia y devolviendo la vida a Ganim, después de tantos años sin niños que corrieran por sus calles”, afirmó.










