El historiador ruso-israelí Artyom Kirpichenok, cuyo paradero se desconocía desde que llegó a Israel el 4 de agosto, habría sido acusado de graves delitos de seguridad vinculados con espionaje y contactos con un servicio de inteligencia extranjero.
Su abogado señaló que, según información no oficial, Kirpichenok fue investigado por sospechas de “participar en actos de espionaje y mantener comunicación con un agente de un servicio de inteligencia extranjero”. La defensa todavía no conoce con precisión los cargos y espera acceder al expediente tras la presentación formal de la acusación.
La información surgió el mismo día en que la Fiscalía del Estado anunció cargos contra un ciudadano israelí cuya identidad permanece bajo secreto de sumario por delitos de seguridad relacionados con una operación de “influencia extranjera”. Las autoridades no han confirmado públicamente que se trate de Kirpichenok.
La Fiscalía indicó que el sospechoso fue arrestado e interrogado por el Shin Bet y la policía y que durante la investigación se estableció que había actuado bajo instrucciones de elementos de inteligencia extranjeros en actividades dirigidas contra Israel.
El acusado quedó además sujeto a una solicitud de prisión preventiva hasta la conclusión del proceso judicial.
Kirpichenok llegó a Tel Aviv el 4 de agosto para participar en una conferencia y desde entonces sus familiares y conocidos no habían conseguido comunicarse con él. Rusia afirmó posteriormente que se encontraba bajo custodia del Shin Bet y llevó el caso ante las Naciones Unidas.
El historiador vivió durante más de una década en Israel y estudió en la Universidad Hebrea. Ha publicado con frecuencia sobre política israelí desde posiciones críticas y forma parte de un sector de la izquierda comunista rusa que apoya la invasión de Ucrania.
Kirpichenok también viajó en al menos dos ocasiones a Irán, pese a ser ciudadano israelí. En 2018 publicó un diario sobre su estancia en la República Islámica y en 2022 anunció una segunda visita.
En sus trabajos recientes abordó las relaciones entre Israel y Turquía, la situación de los árabes israelíes y la percepción de la sociedad israelí después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El caso permanece sometido a fuertes restricciones judiciales, por lo que aún no se conocen públicamente los hechos concretos que sustentan las acusaciones ni si el proceso anunciado por la Fiscalía corresponde efectivamente al historiador.










