El pleno de la Knéset aprobó este lunes, en segunda y tercera lectura, una ley que eleva hasta nueve años de prisión la pena máxima por contrabando realizado fuera de los pasos fronterizos oficiales de Israel.
La iniciativa gubernamental, a la que se incorporó una propuesta privada del diputado Amit Halevi, del Likud, recibió el apoyo de ocho legisladores y no registró votos en contra. La norma endurece de forma significativa el castigo contra quienes introduzcan o saquen bienes del país por rutas no reguladas.
La nueva ley convierte el traslado irregular por la frontera en un delito de seguridad y permite imponer hasta nueve años de cárcel cuando el cruce se realiza fuera de un paso fronterizo autorizado.
Según la enmienda aprobada, toda persona que introduzca algo en Israel o lo saque del territorio israelí de manera ilegal, sin utilizar un paso fronterizo regulado, podrá ser condenada a una pena de hasta nueve años de prisión.
El endurecimiento legal busca responder al aumento del contrabando en las fronteras, un fenómeno que las autoridades consideran una amenaza directa para la seguridad del Estado de Israel, incluso cuando no involucra armas o drogas.
El diputado Amit Halevi, impulsor de la propuesta privada incorporada al proyecto, afirmó que la legislación redefine el cruce irregular de fronteras como una cuestión de seguridad nacional. “Según esta ley, todo traslado a través de la frontera es un delito de seguridad”, declaró.
Halevi sostuvo que el cambio es necesario para que Israel vuelva a ejercer plenamente su soberanía sobre sus fronteras. “Estamos corrigiendo parte de la concepción y seguiremos corrigiendo”, añadió el legislador del Likud.
La exposición de motivos de la ley señala que, en los últimos años, Israel enfrenta un fenómeno de gran escala de contrabando hacia el interior y el exterior del país, principalmente mediante el uso de drones en zonas fronterizas.
El texto legislativo advierte que el contrabando a través de la valla fronteriza, aunque no siempre incluya material clasificado en delitos más graves, vuelve la frontera más permeable y puede beneficiar a organizaciones terroristas. Por ello, la nueva norma refuerza el marco penal contra cualquier cruce clandestino fuera de los puntos autorizados.