Dos de las cinco plantas desalinizadoras que fueron cerradas el sábado ya retomaron sus operaciones, y la Autoridad del Agua prevé poner en marcha una tercera durante el mismo día. Además, los agricultores del sur ya recuperaron el suministro de agua.
Las plantas ubicadas en Ashkelon y Ashdod, las dos más al sur, continúan fuera de servicio.
Cinco de las seis instalaciones, situadas en la costa sur y centro-sur del mar Mediterráneo, dejaron de operar por la llegada de microalgas que las olas desplazaron desde el delta del Nilo. Estas microalgas pueden dañar las delicadas fibras de los filtros utilizados en las plantas.










