El Ejército de los Estados Unidos podrá destinar hasta $472 000 000 a un programa para modernizar la aviónica de su flota de helicópteros CH-47 Chinook y mantener en servicio sistemas heredados. Collins Aerospace proporcionará la asistencia técnica necesaria para actualizar la arquitectura electrónica de estas aeronaves y facilitar la incorporación de nuevas capacidades en el futuro.
La iniciativa no se limita a sustituir equipos electrónicos antiguos. Uno de sus principales objetivos consiste en establecer una configuración de aviónica más flexible, de manera que el Ejército pueda integrar nuevas funciones sin tener que rediseñar repetidamente los sistemas fundamentales del helicóptero.
Esa capacidad resulta especialmente relevante para el CH-47, que continúa desempeñando un papel esencial como helicóptero de transporte pesado de las Fuerzas Armadas estadounidenses. Su larga permanencia en servicio obliga, al mismo tiempo, a combinar tecnologías recientes con componentes concebidos años o incluso décadas atrás.
El Ejército quiere integrar nuevas capacidades con mayor facilidad

Los sistemas de aviónica son fundamentales para las comunicaciones, la navegación y la gestión de las funciones de misión de las aeronaves militares modernas. Sin embargo, conforme estas tecnologías evolucionan, conservar equipos de generaciones anteriores puede resultar cada vez más complicado y costoso.
Dentro del nuevo programa, Collins ayudará al Ejército a gestionar los problemas de obsolescencia presentes en la flota de Chinook y trabajará para que las futuras capacidades puedan incorporarse con mayor eficiencia a medida que cambien las necesidades operativas.
El propósito es reducir la complejidad de las sucesivas modernizaciones. En vez de afrontar cada nueva función como un proyecto de integración de gran escala, el Ejército busca disponer de una base electrónica suficientemente adaptable para aceptar modificaciones con menos alteraciones en el conjunto de la aeronave.
“Collins equipa el Chinook con aviónica avanzada que integra los subsistemas de comunicación, navegación y misión”, declaró Jenny Miller, vicepresidenta y directora general de Sistemas de Visión y Sensores de Collins Aerospace.
Miller señaló además que la prolongada colaboración entre la compañía y el Ejército contribuye a que la flota pueda evolucionar conforme se transforman sus necesidades.
Una arquitectura abierta permitirá reutilizar soluciones de aviónica

Uno de los elementos centrales del proyecto será el desarrollo de una arquitectura de aviónica abierta y reutilizable. Este planteamiento pretende ofrecer a los ingenieros militares una mayor capacidad para incorporar nuevos equipos informáticos y programas sin depender de modificaciones profundas de la plataforma.
La iniciativa también puede tener efectos más amplios que los relacionados exclusivamente con el CH-47. El Ejército pretende aumentar la estandarización entre sus distintas aeronaves, de modo que determinados enfoques de aviónica ya probados puedan aplicarse en varias plataformas.
En el Chinook, una arquitectura común podría disminuir el trabajo técnico necesario para futuras incorporaciones de tecnología. Al mismo tiempo, podría reducir los costes asociados a la integración y acortar los plazos necesarios para poner en servicio las actualizaciones.
El programa responde a una dificultad recurrente de la aviación militar: muchas aeronaves continúan operativas durante periodos mucho más prolongados que los ciclos de vida de los sistemas tecnológicos instalados en su interior.
Mantener una plataforma de ese tipo en condiciones de seguir siendo útil exige, por tanto, algo más que conservar sus componentes actuales. También requiere una arquitectura preparada para recibir nuevas tecnologías sin obligar a realizar modificaciones exhaustivas en toda la aeronave cada vez que aparece una nueva necesidad.
Collins mantendrá la aviónica actual mientras prepara futuras mejoras

El trabajo de ingeniería previsto ofrece al Ejército una forma de abordar simultáneamente esos dos problemas. Collins podrá apoyar el mantenimiento de la aviónica que ya equipa al CH-47 mientras desarrolla las condiciones necesarias para integrar futuras mejoras.
El contrato alcanza un valor máximo de $472 000 000 y permitirá que el Ejército recurra a asistencia técnica conforme evolucionen sus prioridades de modernización. Esa flexibilidad podría adquirir especial importancia a medida que se incorporen nuevos equipos de misión y se actualicen los sistemas de cabina durante el resto de la vida operativa del Chinook.
Para la flota de CH-47, el propósito consiste en conservar la relevancia operativa de los helicópteros sin que cada actualización de aviónica obligue a emprender un amplio proceso de rediseño.
Una arquitectura más reutilizable podría contribuir a ese objetivo y, al mismo tiempo, favorecer una mayor estandarización de la aviónica en el conjunto de la flota aérea del Ejército.






