El exprimer ministro Ehud Olmert confirmó por primera vez que Israel estuvo detrás del asesinato en 2008 de Muhammad Suleiman, uno de los principales asesores militares y de inteligencia del entonces presidente sirio Bashar al-Assad y responsable de supervisar la construcción y seguridad del reactor nuclear de Deir Ezzor.
Suleiman, general de brigada y asesor presidencial para la adquisición de armamento, murió el 1 de agosto de 2008 durante una cena en su villa frente al mar, en la ciudad siria de Tartus. La operación fue ejecutada por miembros de Shayetet 13, la unidad de comandos navales de Israel.
“Él y sus invitados estaban sentados en el balcón. Los soldados se aproximaron al amparo de la oscuridad hasta situarse a 150 metros, a ambos lados del balcón, y confirmaron su identidad”, escribió Olmert en su nuevo libro en hebreo, dedicado al ataque israelí de 2007 contra el reactor sirio.
“Cuando se dio la orden, se dispararon tres balas contra Suleiman, que impactaron en la parte posterior de su cabeza. Inmediatamente después, los soldados se retiraron hacia la costa para dirigirse al barco que los recogió”, relató.
La participación israelí en el asesinato había sido objeto de sospechas durante años, pero nunca había sido reconocida públicamente. Documentos de inteligencia estadounidense filtrados en 2015 ya atribuían la operación a Shayetet 13 y describían una incursión desde el mar en la que los comandos mataron a Suleiman y se retiraron sin ser detectados.

Siria mantuvo oculta durante cuatro días la muerte del general y posteriormente responsabilizó a Israel.
Suleiman ocupaba una posición central en los programas militares sirios. Olmert escribió que “intervenía en todo” y destacó especialmente su papel en el proyecto nuclear de Deir Ezzor. Un mes antes del ataque israelí contra la instalación, Assad le había regalado un Mercedes como reconocimiento por su contribución a la construcción del reactor.
Israel destruyó la instalación de Deir Ezzor en septiembre de 2007, durante el mandato de Olmert, pero mantuvo durante más de una década una política de silencio sobre la operación para reducir el riesgo de represalias sirias. Reconoció oficialmente el ataque en 2018.
La revelación sobre Suleiman se suma a otra admisión reciente de Olmert sobre operaciones israelíes en Siria. En 2024 confirmó que Israel también estuvo detrás de la muerte de Imad Mughniyeh, jefe de operaciones internacionales de Hezbolá, asesinado con una bomba en Damasco en febrero de 2008.










