Las fuerzas de seguridad detuvieron a nueve expilotos, entre ellos tres generales, por participar en bombardeos mortales contra diversas localidades bajo el régimen de Bashar al Assad.
Durante la guerra civil de más de trece años, con más de medio millón de muertos, el ejército sirio atacó sin descanso las zonas rebeldes hasta la caída de Al Assad en diciembre de 2024 y la llegada al poder del actual gobierno islamista.
Tras varias operaciones en la región occidental de Latakia, las fuerzas internas capturaron a estos militares. A estos hombres se les vincula con crímenes de guerra contra la población en diversas zonas del país.
La lista de arrestados incluye a los generales Menhel Anwar Saleh, Sami Ibrahim Mahmoud y Ghayath Ali Rehye.
Sus actos provocaron numerosas víctimas mortales y daños masivos en las infraestructuras civiles, además de forzar el desplazamiento de miles de residentes y la destrucción de hogares.
Desde el derrocamiento del antiguo líder, las nuevas autoridades han encarcelado a decenas de exfuncionarios de seguridad. Los juicios comenzaron en abril.
El lunes también se produjo la detención de un exgeneral vinculado a la sangrienta represión de las protestas de 2011, detonantes de la guerra en curso, y a la masacre de Hama en 1982.
En agosto, un tribunal condenó a muerte en ausencia a Bashar al Assad, a su hermano Maher y a otros cinco oficiales por las atrocidades cometidas durante la guerra civil. Esta fue la primera sentencia de este tipo bajo la nueva administración.
El expresidente huyó del país al caer su gobierno. Se cree que ahora vive en Rusia.









