El Ministerio de Agricultura sostiene que el cierre sin precedentes de plantas desalinizadoras en Israel provocó una grave crisis de agua para el sector agrícola. La situación pone en riesgo la continuidad de la producción de alimentos y la supervivencia de los cultivos, sobre todo en el sur del país.
Después de una evaluación de emergencia encabezada por el director general del ministerio, Oren Lavi, las autoridades detectaron las principales carencias en Ramat Néguev y Nitzana. En esas zonas, grandes extensiones de cultivos de hortalizas, invernaderos y plántulas jóvenes dependen de un riego constante.
Para reducir el riesgo de daños irreversibles en cultivos y ganado sensibles por los cortes de agua, el ministerio coordina con la Autoridad del Agua y Mekorot la distribución prioritaria de suministros de emergencia. Además, envía camiones cisterna a granjas lecheras afectadas, entre ellas las del Kibutz Gezer y el Moshav Matzliah, en el centro de Israel, como medida temporal.
El ministerio señala que, si la escasez de agua se prolonga, el abastecimiento de productos frescos podría verse afectado antes de las próximas festividades religiosas. También indica que las acciones de emergencia no reemplazan un suministro regular mediante infraestructura y afirma que mantendrá una vigilancia permanente para evitar daños duraderos al sector agrícola y a la seguridad alimentaria de Israel.










