Anthropic detectó en el norte de Yemen una célula que utilizó su chatbot Claude en tres programas de desarrollo de armamento.
Los proyectos incluían un cohete guiado con una computadora de vuelo de tipo telefónico y guía terminal, un misil balístico de varias etapas con un alcance previsto superior a 2.000 kilómetros y un misil con varias configuraciones, entre ellas una versión con vehículo planeador hipersónico.
El grupo recurrió a Claude para elaborar software de guía, navegación y control destinado a esas armas aéreas, una tarea que normalmente habría requerido un equipo de ingenieros.
Anthropic no encontró pruebas de que la célula hubiera logrado desplegar un dispositivo operativo. Sin embargo, sí indicó que realizó una prueba de lanzamiento con un cohete guiado.
La prueba aparentemente falló. Horas después, los integrantes volvieron a consultar a Claude para determinar la causa del fallo.
La empresa bloqueó las cuentas relacionadas en cuanto detectó la actividad ilegal. No identificó a los responsables, aunque señaló el contexto del norte de Yemen, una zona bajo amplio control de los hutíes, incluida la capital, Saná.










