La fiscalía federal de Alemania presentó cargos contra siete sospechosos vinculados a Hamás por su presunta participación en planes para atacar objetivos israelíes y judíos dentro del país.
Entre los posibles blancos figuraban diplomáticos israelíes, centros de comunidades judías y manifestaciones de apoyo a Israel. Algunos de los ataques se habrían proyectado para fechas relacionadas con actos de conmemoración de la masacre del 7 de octubre.
Los fiscales sostienen que integrantes de la red actuaron por instrucciones de dirigentes de Hamás y participaron en la obtención de armas en Alemania. Durante esas actividades consiguieron un fusil automático, 13 pistolas y más de 700 cartuchos de munición que, según la acusación, estaban destinados a los atentados.
El caso incluye otro elemento señalado por los informes: uno de los acusados trabajó como informante de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de Alemania durante el mismo período en que habrían ocurrido las actividades atribuidas a la red.










