La secretaria de Estado de California evalúa impulsar cambios legislativos después de que su oficina enviara a los votantes una guía electoral que incluía una declaración antisemita de un candidato, un episodio que desató protestas de organizaciones judías en el estado.
A comienzos de este mes, la oficina distribuyó a todos los votantes registrados en California un folleto con información sobre aspirantes de cara a unas elecciones próximas. Entre los materiales figuraba una declaración del candidato marginal Don Grundmann, cargada de conspiraciones antijudías y antiisraelíes.
En ese texto, Grundmann afirmaba que Israel asesinó a Charlie Kirk con conocimiento del gobierno de Estados Unidos; que Israel asesinó a marineros estadounidenses en el USS Liberty en 1967; que israelíes perpetraron el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001; y que Israel planea “detonar una bomba nuclear de maleta” en EE. UU.
La declaración también incluía este pasaje: “Somos ‘goyim’ (menos que humanos/animales/ganado) a quienes esclavizarán”. Y añadía: “El Talmud —su Biblia— dice Cristo hirviendo en excrementos calientes por la eternidad. Israel permitió/planeó/promovió el ataque de Hamás (asesinaron a su propia gente) para justificar el genocidio y robar miles de millones$.”
Tras la difusión del documento, grupos judíos reclamaron ante la secretaria de Estado de California y sostuvieron que el mensaje de Grundmann incumplía las directrices de la propia oficina. También denunciaron que, al remitir esas conspiraciones antijudías dentro de la guía oficial, la autoridad electoral había otorgado una validación tácita al contenido.
La oficina de la secretaria de Estado respondió: “Las declaraciones y opiniones expresadas por los candidatos son suyas y no representan las opiniones ni las políticas de la Oficina de la Secretaria de Estado”.
En paralelo, la dependencia informó que ya trabaja con la legislatura estatal en una propuesta para modificar la normativa. “Estamos trabajando con la legislatura para proponer cambios que aborden las preocupaciones planteadas en relación con las declaraciones de los candidatos”, señaló la oficina.
“Las disposiciones del Código Electoral de California deben actualizarse para abordar claramente el contenido que no está permitido, al tiempo que se preserva la capacidad de los candidatos para presentar sus cualificaciones a los votantes”.










