Australia debería aumentar la protección policial en celebraciones judías con presencia pública tras el tiroteo terrorista masivo de carácter antisemita ocurrido el año pasado en Bondi Beach, en el que murieron 15 personas, según concluye una investigación oficial de alto nivel.
La recomendación figura en las conclusiones de la comisión real que examina el atentado, encabezada por la jueza jubilada Virginia Bell.
De acuerdo con el informe, la policía australiana debería considerar un refuerzo de las medidas de seguridad en los eventos judíos “que tengan un componente público”.
La comisión sitúa esa recomendación en el contexto del ataque de Bondi Beach, descrito como un tiroteo antisemita masivo que dejó 15 muertos.










