La compañía de tecnología y exploración espacial SpaceX planea realizar el mayor movimiento financiero del año durante la segunda semana del próximo mes de junio, con la publicación oficial de su folleto de salida a bolsa en la Bolsa de Nueva York.
El documento económico, que revela por primera vez los secretos mejor guardados de la empresa, presenta el plan oficial de Elon Musk para vender acciones al público bajo el símbolo de cotización SPCX.
El objetivo principal de la medida es convencer a las mayores instituciones de inversión de Wall Street para que aporten capital a largo plazo, con el fin de financiar el próximo gran avance de la humanidad hacia la Luna y Marte, protegiendo así a la civilización de futuras amenazas existenciales.
Los datos financieros revelados por primera vez muestran que, a pesar de su inmensa popularidad, SpaceX cerró el año pasado con una pérdida financiera de $2.600 millones, aun habiendo generado unos impresionantes ingresos de $18.700 millones.
Un cohete Falcon 9 de SpaceX con una tripulación de cuatro personas a bordo de la nave espacial Dragon despega desde la plataforma 40 de la Estación Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, el 13 de febrero de 2026. (AP Photo/John Raoux)
La empresa se divide en tres divisiones distintas, y se ha dado a conocer que solo la red de internet satelital “Starlink” logró generar ganancias reales a principios de año. Al mismo tiempo, la compañía registró un gasto masivo de $10.100 millones, destinándose la mayor parte del dinero directamente a financiar la nueva empresa de inteligencia artificial de Musk, xAI.
Según un informe de la agencia de noticias Reuters, la actual venta de acciones podría fijar el valor de mercado de SpaceX en $1,75 billones (un billón setecientos cincuenta mil millones de dólares), mientras que la propia empresa confía en que en el futuro su valoración se disparará hasta la astronómica cifra de $28,5 billones.
Los documentos oficiales explican la visión corporativa con palabras sencillas y claras:
“La emisión de acciones tiene como objetivo proporcionar financiación para llevar a los seres humanos a la Luna y a Marte, en un momento en que la humanidad se enfrenta a amenazas existenciales que podrían borrar la civilización. No queremos que los humanos tengan el mismo destino que los dinosaurios”.
Reglas estrictas y control total en manos de Musk
Archivo: Elon Musk, consejero delegado de X (antes Twitter), abandona un foro bipartidista sobre Inteligencia Artificial (IA) en el Senado de EE.UU. en el Capitolio de EE.UU. en Washington, DC, el 13 de septiembre de 2023. (Mandel Ngan/AFP)
Las reglas del juego impuestas por Musk a los inversores en bolsa son sumamente estrictas: a pesar de que el público general comprará acciones, el propio Elon Musk —cuya fortuna actual supera los $830.000 millones— retendrá el 85,1% del poder de voto y control de la compañía.
Esto significa que solo él decidirá el rumbo absoluto de la empresa. Además, recibirá enormes paquetes de opciones sobre acciones solo si la empresa alcanza una valoración de $7,5 billones y tras desarrollar tecnologías sumamente complejas, como centros de datos gigantes en Marte impulsados exclusivamente por energía solar.
Reacción de los expertos y el mercado de Wall Street
Los analistas de Wall Street prevén que el público se lanzará en masa a comprar las acciones, motivado principalmente por el éxito previo de Musk con la empresa de automóviles eléctricos Tesla. Susannah Streeter, directora de estrategia de inversión en el banco de inversión Wealth Club, explicó la magnitud del evento:
“Estos planes van a propulsar a una de las empresas más fascinantes del mundo al mercado de valores, ofreciendo a los inversores una oportunidad única de adquirir una parte de la visión de Musk sobre satélites, inteligencia artificial y robótica”.
Starlink
“Esta venta podría convertirse en la mayor OPV que Wall Street haya visto jamás. Si esta valoración se mantiene, Musk se convertirá en el primer billonario de la historia (en la escala anglosajona, ‘trillionaire’), un individuo cuya fortuna personal alcance el billón de dólares. Sin embargo, los inversores deben ser cautelosos: siempre existe el riesgo de que la gravedad económica arrastre esta valoración inflada de vuelta a la tierra”.
El legado de SpaceX y las razones detrás de la OPV
Durante más de veinte años, SpaceX operó como una empresa privada. Esto significaba que solo las personas extremadamente ricas, los grandes fondos de inversión y el gobierno de los Estados Unidos (a través de contratos con la NASA) podían invertir dinero en ella, manteniendo sus informes financieros bajo estricto secreto. La empresa se convirtió en un líder global gracias a dos logros revolucionarios:
Desarrolló los primeros cohetes reutilizables de la historia: cohetes que viajan al espacio, despliegan su carga y regresan a la Tierra aterrizando verticalmente en lugar de estrellarse en el mar, lo que ahorra miles de millones de dólares.
Desplegó la red Starlink: una constelación de miles de satélites pequeños que orbitan el planeta y proporcionan internet de alta velocidad incluso en los lugares más aislados del mundo, como barcos en alta mar o zonas de conflicto armado.
La razón por la que Musk ha decidido repentinamente abrir la empresa a la bolsa y vender acciones al público general es sencilla: necesita liquidez para sus próximos megaproyectos. Construir colonias en Marte y desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial requiere presupuestos monumentales, y la salida a bolsa le permite captar decenas de miles de millones de dólares directamente del público.
En las próximas semanas, la empresa llevará a cabo reuniones y presentaciones para inversores con el fin de determinar el precio exacto de cada acción de cara al lanzamiento en junio.