Un piloto del F-35 Lightning II envió órdenes de autonomía táctica al dron MQ-20 Avenger mediante una tableta instalada en la cabina durante una demostración de colaboración entre aeronaves tripuladas y no tripuladas. La prueba marcó un nuevo paso en la integración de cazas de quinta generación con plataformas autónomas destinadas a operar como Aviones de Combate Colaborativos.
General Atomics Aeronautical Systems informó que el MQ-20 Avenger fue emparejado con el F-35 después de una serie de pruebas previas con el F-22 Raptor. La demostración se realizó junto con la Oficina del Programa Conjunto del F-35, el 309.º Grupo de Ingeniería de Software, el 461.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo, el 370.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo, Lockheed Martin y Autonodyne.
El F-35 envió comandos tácticos al MQ-20 Avenger mediante una interfaz basada en tableta y comunicaciones Beyond Line of Sight, en una prueba orientada a validar la cooperación entre cazas tripulados y drones autónomos.
El MQ-20 Avenger actuó como sustituto de un CCA
Durante la actividad, el MQ-20 operó con el software TacACE (Tactical Autonomy Ecosystem) de GA-ASI, desarrollado sobre la Arquitectura de Referencia de Autonomía Gubernamental. El dron cumplió el papel de sustituto del Avión de Combate Colaborativo (CCA), una función que permite acelerar la evaluación de capacidades antes de la entrada en servicio de nuevas plataformas específicas.

De forma paralela, GA-ASI produce y prueba el YFQ-42A para el Incremento 1 del programa CCA de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El uso del MQ-20 como plataforma intermedia permite ensayar comportamientos autónomos, enlaces de datos, interfaces de control y procedimientos de coordinación antes de que los CCA de producción asuman esas tareas.
Comandos BLOS y control desde una tableta en la cabina
La prueba empleó un enlace de datos táctico proliferado en órbita terrestre baja para coordinar las operaciones entre el F-35 y el MQ-20. El piloto del caza utilizó una tableta en la cabina para enviar comandos de autonomía, transmitidos al software TacACE mediante comunicaciones Beyond Line of Sight (BLOS).

El F-35 se encontraba en tierra cuando el piloto envió las órdenes al MQ-20. A partir de la información divulgada, no quedó claro si el caza se incorporó después al vuelo del dron. En pruebas anteriores con el F-22 Raptor, GA-ASI no indicó de forma explícita que la aeronave tripulada estuviera en tierra durante la demostración.
La actividad validó hardware, software, redes y sistemas requeridos para operaciones MUM-T. El MQ-20 intercambió respuestas autónomas críticas con el F-35, mientras que el caza pudo ordenar maniobras tácticas, ajustar puntos de ruta y recibir datos de seguimiento ADS-B desde el dron.
La interfaz Bashi PVI refuerza la integración entre cazas y drones
El control se realizó mediante la Bashi Pilot Vehicle Interface, una interfaz fabricada por Autonodyne que ya había sido utilizada por el F-22 para controlar el MQ-20. El sistema, basado en tableta, fue diseñado como una solución independiente de la plataforma y apoyada en arquitecturas abiertas y gubernamentales.

Esa arquitectura facilita la integración en distintos cazas sin depender de una configuración única. La capacidad de adaptar la interfaz a varias aeronaves resulta clave para el desarrollo de los CCA, ya que la Fuerza Aérea busca que estas plataformas autónomas puedan operar con diferentes aviones tripulados en escenarios de combate aéreo avanzado.
Los CCA avanzan como multiplicadores de fuerza
Las pruebas del F-35 con el MQ-20 suponen un avance adicional en el desarrollo del Avión de Combate Colaborativo, una categoría de sistemas no tripulados diseñada para operar junto a cazas pilotados. Estas aeronaves autónomas pueden ampliar la cobertura de sensores, aumentar la supervivencia de la formación y ejecutar misiones que implicarían mayor riesgo para pilotos humanos.
Hasta hace pocos años, este concepto era conocido como “compañero de ala leal”. En su evolución actual, los CCA se integran en arquitecturas de combate más amplias, con autonomía de misión, comunicaciones distribuidas y capacidad para responder a órdenes tácticas emitidas desde una aeronave tripulada.

La participación del F-22 en la mayoría de las pruebas MUM-T era previsible, ya que el Raptor es la plataforma umbral para los CCA. La Fuerza Aérea de Estados Unidos planea emparejar inicialmente estos sistemas con el F-22, aunque también evalúa la integración futura con los F-35A, F-16, F-15E y F-15EX.
Mientras avanzan las pruebas de los YFQ-42A y YFQ-44A, el MQ-20 Avenger mantiene su papel como plataforma sustitutiva para ensayos de autonomía y cooperación aire-aire. La reciente demostración con el F-35 confirma que la integración entre cazas tripulados y drones autónomos ya no se limita al F-22 y forma parte de una arquitectura más amplia para futuras operaciones de combate aéreo.