El Su-57 mantiene toberas circulares pese a que Rusia documentó diseños de boquillas planas para reducir la firma infrarroja y radar posterior.
Las toberas definen la firma térmica y radar del caza
Para conciliar la firma infrarroja del sistema de propulsión con la sección equivalente de radar en el hemisferio trasero, el diseño de aeronaves de combate de quinta generación depende de la geometría de la tobera de escape. Esa pieza determina el comportamiento de ambas variables electromagnéticas y térmicas, ya que una tobera circular o axisimétrica optimiza la eficiencia del flujo de aire, conserva el empuje neto y facilita el control vectorial en tres dimensiones con anillos articulados.
Sin embargo, esta arquitectura mecánica expone las palas de la turbina del motor a las ondas de radiofrecuencia de los radares de vigilancia y concentra los gases de escape en un cono térmico compacto de alta intensidad. Frente a esa solución, una tobera plana o bidimensional modifica la dinámica de fluidos y la reflexión electromagnética, ya que su forma rectangular aplana el flujo de gases propulsores y acelera la disipación térmica del rastro infrarrojo.
Al aumentar la superficie de contacto de la pluma de escape con el aire frío de la atmósfera, la boquilla rectangular reduce la intensidad del rastro térmico. Al mismo tiempo, los conductos con bordes rectos y las superficies internas anguladas bloquean la línea de visión directa hacia los componentes rotatorios calientes del propulsor. Como consecuencia técnica, esta configuración geométrica reduce la eficiencia de compresión y produce una pérdida de empuje neto de entre el cinco y el diez por ciento.

Esa pérdida exige propulsores con mayor tolerancia térmica y mayor potencia de combustión para conservar la relación empuje-peso de la plataforma. Al definir la configuración del Su-57, el buró de diseño Sukhoi aplicó un enfoque doctrinario que otorgó prioridad a la maniobrabilidad extrema y a la eficiencia cinemática por encima de la reducción máxima de la firma electromagnética en la sección de popa, con efectos directos sobre la arquitectura posterior del avión.
Datos técnicos clave sobre las toberas del Su-57
- Las toberas circulares conservan el empuje neto y facilitan el control vectorial tridimensional.
- Las toberas planas reducen el rastro infrarrojo y bloquean la visión directa de componentes calientes.
- La configuración rectangular puede causar una pérdida de empuje neto de entre el cinco y el diez por ciento.
- El AL-51F1 alcanza 107 kilonewtons en régimen seco y 167 kilonewtons con postcombustión.
- El S-70 Okhotnik aporta datos de disipación térmica y presión de flujo para validar el diseño.
El Su-57 prioriza maniobrabilidad con motores AL-41F1
Por esa prioridad doctrinaria, la configuración original del fuselaje central y la disposición de las góndolas incluyó motores turbofán AL-41F1, designados por el fabricante NPO Saturn bajo el índice interno Izdeliye 117. Estos propulsores operan con toberas axisimétricas móviles que permiten el empuje vectorial en múltiples ejes, con el fin de facilitar ángulos de ataque pronunciados y maniobras a baja velocidad en el perfil de combate previsto para la aeronave.
A causa de esta instalación y de la ausencia de enmascaramiento estructural en los bordes de fuga de la sección de cola, los álabes de las turbinas de baja presión y los canales de postcombustión quedan expuestos a los sensores de búsqueda infrarroja y a los emisores de control de tiro ubicados en el sector trasero de la aeronave. Esta decisión de ingeniería produjo una asimetría estructural entre el diseño frontal y el perfil posterior.

El fuselaje frontal del Su-57 fue optimizado con ángulos de alineación paralela para desviar ondas de radar, mientras su perfil posterior omite las barreras físicas documentadas en aeronaves de baja observabilidad con sistemas de escape bidimensionales. Dentro del programa de actualización de la plataforma, la corporación estatal Rostec programó la sustitución de los motores de transición por el sistema propulsor AL-51F1, codificado durante su etapa de desarrollo y pruebas como Izdeliye 30.
Este nuevo propulsor turbofán reduce el número de etapas del compresor y genera un empuje operativo de 107 kilonewtons en régimen seco. Además, alcanza los 167 kilonewtons con la cámara de postcombustión activa. El incremento de la potencia base respecto al motor anterior aporta el margen mecánico y aerodinámico necesario para absorber las pérdidas de presión estática inherentes a una eventual conversión hacia conductos de escape de sección rectangular.
Patentes y pruebas exploran una cola rediseñada del Su-57
Las pruebas de vuelo del AL-51F1 empezaron a finales de la década anterior, después de que el fabricante instaló los motores en el ala izquierda de prototipos T-50 específicos. La validación abarcó la integración de la electrónica de control digital, el flujo de refrigeración interna y la estabilidad de la combustión. Durante estas rondas de validación de los ciclos termodinámicos, los ingenieros rusos conservaron los propulsores con las toberas circulares convencionales de vectorización tridimensional.
Para preparar una posible integración de toberas planas en el Su-57, la United Aircraft Corporation documentó modificaciones estructurales de la plataforma mediante registros de patentes industriales. Los esquemas de ingeniería industrial detallan conductos de escape de transición recta, paneles de protección térmica de base cerámica y deflectores aerodinámicos móviles con articulación bidimensional. La arquitectura descrita exige reconstruir la sección de popa del fuselaje de titanio y ensanchar los carenados externos de los motores.

El diseño también incluye la aplicación de polímeros absorbentes de ondas de radar en los nuevos bordes de salida. La patente de los ingenieros de Sukhoi plantea mecanismos internos con deflectores acústicos para mezclar el aire frío canalizado desde los conductos de derivación del motor con los gases calientes de la turbina central, antes de la expulsión definitiva por la boquilla rectangular. Debido a estos cambios, la modificación desplaza el centro de gravedad del caza.
La conversión también modifica el perfil de resistencia aerodinámica y obliga a los desarrolladores a reprogramar el sistema de control de vuelo digital automatizado de la aeronave. Esa reprogramación compensa la restricción del vector de empuje a un único plano de cabeceo vertical. Como parte del desarrollo industrial de estas boquillas bidimensionales, el vehículo aéreo de combate no tripulado S-70 Okhotnik proporciona una plataforma paralela de evaluación dinámica para Sukhoi.
El Okhotnik valida datos y la producción conserva boquillas actuales
El segundo prototipo del S-70 Okhotnik incorporó una tobera plana acoplada a una variante sin postcombustión del motor AL-41F. Las evaluaciones operativas en las instalaciones de prueba en vuelo permitieron al ministerio de Defensa ruso y a la Oficina de Diseño Sukhoi registrar la telemetría de vibración mecánica y medir el límite de fatiga de las aleaciones de titanio, sometidas al estrés termodinámico de los gases supercalentados en recintos de contención rectangulares.
Además, el Okhotnik utiliza enlaces de datos compartidos, sistemas de aviónica comunes e interfaces de propulsión compatibles con el Su-57. Por ello, los parámetros de disipación de calor y las variables de presión de flujo obtenidos en los ensayos del ala voladora aportan el banco de datos empírico requerido para validar los modelos matemáticos y escalar el diseño de la tobera plana al caza de combate tripulado, sin alterar aún la producción de serie.

En la fase de producción vigente, la planta de aviación de Komsomolsk del Amur, a cargo de la fabricación en serie del Su-57, construye las células actuales con especificaciones de mecanizado que preservan los anclajes para las boquillas axisimétricas. La introducción del motor AL-51F1 en la línea de ensamblaje marca el límite de la actualización de hardware aplicada sobre los lotes de producción vigentes, sin incorporar conductos de escape rectangulares.
En cambio, la manufactura a escala industrial de conductos de escape rectangulares demanda tolerancias de soldadura más estrictas, paneles compuestos de matriz cerámica y aleaciones refractarias capaces de soportar gradientes de temperatura asimétricos a lo largo de las placas de deflexión. La adición de estos componentes incrementa el peso estructural de la zona de propulsión y extiende el ciclo de horas-hombre requerido en la fabricación de cada aeronave.
Las entregas actuales mantienen la arquitectura posterior original
Ante esas exigencias industriales, el estado mayor de las Fuerzas Aeroespaciales rusas priorizó la aceleración del ritmo de entrega de unidades tácticas funcionales. Esa decisión pospuso la integración de tecnologías de alteración de firma electromagnética hacia un bloque de modernización industrial en fases posteriores. En las entregas actuales a los regimientos de aviación rusos, los cazas Su-57 incorporan propulsores de empuje vectorial tridimensional con boquillas circulares convencionales.
Los ejemplares de producción finalizados y transferidos bajo los contratos vigentes con el ministerio de Defensa ruso carecen de la sección de cola rediseñada que prescriben los registros de patentes de la United Aircraft Corporation. Por tanto, la tecnología de toberas planas permanece documentada en el ámbito de los diseños de ingeniería conceptual y también validada en los bancos de pruebas del vehículo S-70 Okhotnik, pero no aparece en las células entregadas.

Mientras tanto, la línea de ensamblaje en las instalaciones del Lejano Oriente ruso conserva el cronograma de manufactura del caza tripulado con su configuración térmica original. Los motores de diseño tubular y la arquitectura de radar permanecen sin cambios en el cuadrante posterior. La actualización con AL-51F1 introduce mayor potencia, pero no equivale a la adopción de una boquilla rectangular ni a una reconstrucción de la sección de popa.
Así, el Su-57 mantiene una solución de propulsión que favorece el empuje vectorial tridimensional, la maniobrabilidad extrema y el ritmo industrial de entrega, mientras la reducción de firma térmica y electromagnética mediante toberas planas queda asociada a patentes, validaciones del Okhotnik y posibles bloques posteriores. La arquitectura vigente refleja una decisión de ingeniería que acepta la exposición relativa del sector trasero a cambio de continuidad productiva y prestaciones cinemáticas ya integradas.