Representantes de las FDI admitieron en la Knéset que fuerzas de la ONU recopilan inteligencia sobre sus soldados para la organización terrorista Hezbolá, en una revelación que elevó la preocupación por la seguridad de las tropas israelíes desplegadas en la frontera norte.
Las FDI acusan a la FPNUL de recopilar información sensible sobre soldados israelíes y permitir que esos datos lleguen a Hezbolá, lo que representa una amenaza directa para las fuerzas que operan en el sur del Líbano.
La revelación ocurrió durante una sesión confidencial de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset. De acuerdo con los portavoces militares, los datos sensibles fluyen directamente desde la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) hacia entidades terroristas, una situación considerada de alto riesgo para las unidades israelíes en la región.
Esta situación operativa generó advertencias continuas por parte de los mandos de las FDI durante los últimos meses. Los oficiales sostienen que el personal internacional actúa contra los intereses de Israel y excede de forma sistemática sus competencias sobre el terreno.
En una entrevista con Ynet, un alto mando militar del Comando Norte expresó duras críticas hacia la conducta de la FPNUL y cuestionó el papel de la fuerza de “mantenimiento de la paz”. El oficial afirmó que las tropas israelíes han observado a integrantes de la misión documentando a soldados de las FDI, en lugar de centrarse en la frontera y en los asuntos bajo su autoridad.
Críticas del Comando Norte a la conducta de la FPNUL
El oficial declaró: “Los vemos documentando a las fuerzas de las FDI, en lugar de documentar la frontera y los asuntos que están bajo su autoridad. Enviamos mensajes contundentes y claros en protesta por sus actividades inusuales y poco habituales”.
El mando militar agregó que Israel no considera a la FPNUL como una fuerza de ayuda, sino como una fuerza extranjera que realiza actividades sospechosas e inusuales. Según su evaluación, esas acciones exceden el mandato asignado a la misión internacional en el sur del Líbano.
Las acusaciones se producen en un contexto de tensión persistente entre Israel y Hezbolá, con especial atención sobre la zona próxima a la Línea Azul. Para las FDI, cualquier transferencia de información sobre movimientos, posiciones o patrones operativos de sus soldados puede convertirse en una ventaja táctica para la organización terrorista.
La FPNUL dispone de un contingente aproximado de 13.000 efectivos y mantiene su despliegue en el sur del Líbano desde 1978. Su presencia fue concebida para supervisar la zona fronteriza y contribuir a la estabilidad, pero Israel ha cuestionado reiteradamente su eficacia frente al arraigo militar de Hezbolá.
Mandato de la ONU en Líbano hasta finales de 2026
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas prorrogó el mandato de la delegación en agosto del año pasado hasta finales de 2026. La decisión establece que el retiro de la misión de territorio libanés quede programado para 2027.
La continuidad de la FPNUL mantiene abierto el debate sobre su papel en el sur del Líbano, especialmente ante las denuncias israelíes sobre actividades de observación contra sus soldados y la supuesta circulación de información hacia Hezbolá. Para las FDI, el problema ya no se limita a una diferencia diplomática, sino a una amenaza directa para la vida de sus tropas.