Estados Unidos aprobó el 5 de junio de 2026 una Venta Militar Extranjera a Italia por 30,6 millones de dólares para transferir siete Vehículos de Asalto Anfibio procedentes de antiguos inventarios del Cuerpo de Marines. El paquete incluye tres AAVC-7A1 de mando y cuatro AAVR-7A1 de recuperación.
La operación no incorpora transportes de tropas AAVP-7A1, la variante más numerosa de la familia. Con ello, Italia no aumenta su capacidad directa de desembarco anfibio: sus 29 transportes actuales pueden trasladar 609 infantes de marina embarcados, a razón de 21 por vehículo.
La venta refuerza la estructura de apoyo anfibio de Italia al elevar los vehículos de mando de tres a seis y los de recuperación de dos a seis, sin sumar nuevos transportes de tropas.
La compra apunta, en cambio, a reforzar los medios que permiten dirigir, sostener y recuperar esos vehículos durante una operación anfibia. El cambio se concentra en capacidades críticas para mantener la continuidad del mando y la disponibilidad de los blindados durante la fase buque-costa y la maniobra posterior en tierra.
La flota italiana de AAV ronda actualmente los 35 vehículos: 29 transportes AAVP-7A1, tres puestos de mando AAVC-7A1 y dos vehículos de recuperación AAVR-7A1. La Brigata Marina San Marco opera 15 transportes, dos vehículos de mando y uno de recuperación; el Regimiento Lagunari dispone de 14 transportes, un vehículo de mando y uno de recuperación.
Más puestos de mando y recuperación para los AAV italianos

Tras la entrega, el inventario total subirá a 42 vehículos. El cambio relevante estará en la composición: los vehículos de mando pasarán de tres a seis y los de recuperación de dos a seis. La relación entre transportes y puestos de mando bajará de 9,7 a 4,8 vehículos de asalto por cada AAVC.
En recuperación, la proporción mejorará de 14,5 a 4,8 transportes por cada AAVR. Esa mejora reduce la dependencia de unos pocos medios especializados y aumenta la capacidad para sostener operaciones anfibias con una estructura de apoyo más densa.
El AAVC-7A1 sustituye el compartimento de tropa por equipos de comunicaciones, estaciones de trabajo y espacio para personal de mando. Funciona como puesto de mando móvil protegido para acompañar a la fuerza desde la fase buque-costa hasta la maniobra en tierra.
El AAVR-7A1 cumple una función distinta: lleva grúa, herramientas, repuestos y personal de mantenimiento para recuperar vehículos averiados y realizar reparaciones sobre el terreno. En operaciones anfibias, esa capacidad es crítica porque las primeras olas de desembarco no cuentan con infraestructura de mantenimiento convencional en la playa o en sus inmediaciones.
Modernización RAM/RS y transición del Cuerpo de Marines

Los vehículos transferidos corresponderían al estándar RAM/RS, la modernización más avanzada aplicada a la familia AAV. Esa configuración incorporó, entre otras mejoras, el motor diésel Cummins VTA-903T de 525 caballos, componentes de transmisión actualizados, suspensión revisada y cambios en el tren de rodaje.
El objetivo de esa actualización fue recuperar movilidad tras décadas de aumento de peso por blindaje y mejoras de supervivencia. Para Italia, recibir vehículos en esa configuración permite sostener una flota de oruga ya conocida, pero con mejores condiciones para operaciones prolongadas y apoyo técnico en el terreno.
La venta llega después de que el Cuerpo de Marines retirara en 2025 sus AAV tras más de medio siglo de servicio y completara la transición al Amphibious Combat Vehicle. Ese sustituto procede del diseño Iveco SuperAV, desarrollado en Italia.
Italia, mientras tanto, seguirá operando el vehículo de oruga estadounidense, aunque con una estructura de apoyo más robusta y menos dependiente de unos pocos medios de mando y recuperación. La operación no amplía la capacidad de transporte anfibio, pero fortalece los elementos que permiten dirigir, reparar y recuperar los AAV durante una misión.