La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considera que Turquía todavía no reúne las condiciones exigidas para comprar cazas F-35 de fabricación estadounidense.
El Departamento de Estado expuso esa postura en una carta remitida a comienzos de esta semana al representante republicano Wesley Bell. El legislador había pedido explicaciones a la Casa Blanca después de que Trump manifestara, durante una reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, su disposición a respaldar una venta bloqueada desde hacía años.
Turquía aún no puede adquirir cazas F-35. El Departamento de Estado sostiene que Ankara debe desprenderse del sistema ruso S-400 y cumplir los requisitos legales establecidos por Estados Unidos.
Turquía participaba en el programa multinacional de adquisición de los F-35, pero fue excluida en 2020 a raíz de la compra de sistemas rusos de defensa antiaérea S-400.
Esa operación llevó a Washington a imponer sanciones contra Ankara en virtud de la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones, conocida por sus siglas en inglés como CAATSA. Trump anunció durante su encuentro con Erdogan, celebrado el 7 de julio, que retiraría esas medidas, pero la carta del Departamento de Estado aclara que el levantamiento aún no se ha hecho efectivo.
Washington exige que Ankara deje de poseer los sistemas S-400

“Nuestra política sobre la adquisición de F-35 por parte de Turquía no ha cambiado y se ajusta plenamente a la Sección 231 de la CAATSA y a la Sección 1245 de la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el Año Fiscal 2020”, afirma el documento enviado a Bell.
La carta añade: “Esto exige resolver la cuestión de los S-400, de modo que Turquía deje de poseer tanto el sistema como el equipo asociado, ofrezca garantías sobre futuras adquisiciones y cumpla los demás requisitos legales de certificación”.
“Turquía aún no ha cumplido estas condiciones”, precisa el texto, aunque deja abierta la posibilidad de que Ankara pueda satisfacerlas en el futuro.
Para atender las objeciones estadounidenses, Turquía ha mantenido conversaciones con Washington sobre una eventual venta del sistema S-400. No obstante, el Departamento de Estado señala que la transferencia todavía no se ha materializado.
El contenido de la carta parece mostrar una nueva divergencia entre las declaraciones públicas de Trump y las políticas aplicadas por organismos de su propia administración.
La carta también aborda el pacto saudí y los vínculos de Turquía con Hamás

A comienzos de esta semana, el secretario de Energía, Chris Wright, firmó un acuerdo destinado a crear un programa nuclear civil con Arabia Saudí. Un día después, sin embargo, Trump sostuvo que el pacto ya firmado dependía de que Riad se sumara a los Acuerdos de Abraham.
El Departamento de Estado también manifiesta en su respuesta a Bell inquietud por los vínculos de Turquía con Hamás. Al mismo tiempo, reconoce que esa relación resultó decisiva para persuadir al grupo terrorista de aceptar el acuerdo de alto el fuego en Gaza negociado el año pasado por la administración Trump.
La carta también elogia a Turquía por haberse incorporado como miembro fundador de la Junta de Paz de Trump, responsable de supervisar la administración de Gaza tras la guerra.









