Estudiantes de secundaria en Irán han protagonizado protestas masivas en unas 20 provincias del país, informó Iran International, medio afín a la oposición. Algunas de las manifestaciones se enfrentaron a episodios de violencia y detenciones por parte de las autoridades.
Las concentraciones comenzaron a finales de mayo por el descontento ante cambios en el calendario y en las normas de los exámenes. Los estudiantes sostienen que esas modificaciones podrían perjudicar sus posibilidades de acceso a la universidad.
Las protestas estudiantiles en Irán se originaron por cambios en los exámenes de secundaria y se extendieron a unas 20 provincias, con reportes de heridos y detenidos.
Desde entonces, hubo protestas frente al Ministerio de Educación en Teherán y en otras ciudades importantes, entre ellas Isfahán. Las movilizaciones también llegaron a Azerbaiyán Occidental, Juzestán, Zanján, Sistán y Baluchistán, Fars, Qazvín, Qom, Lorestán, Yazd y casi una docena más de provincias.
En Yazd, varios estudiantes manifestantes resultaron heridos durante enfrentamientos, mientras que en Qom se informó de al menos una detención. Las imágenes difundidas mostraron concentraciones frente a edificios gubernamentales y reclamos centrados en el derecho a la educación.
En un video enviado al medio opositor, estudiantes reunidos en Teherán coreaban: “Justicia, educación, nuestro derecho innegable”. La consigna reflejó el carácter educativo de las protestas y el rechazo a decisiones oficiales que, según los alumnos, alteran sus perspectivas académicas.
Quejas por cierres escolares y cambios educativos
Iran International señaló que estudiantes consultados denunciaron que los cierres de colegios, los cambios en las políticas educativas y otros problemas sociales han afectado negativamente su formación. El malestar se concentra en el sistema de exámenes, pero también expresa una frustración más amplia por las condiciones educativas.
Las protestas parecen centrarse en cuestiones vinculadas a la política educativa de Irán. No parecen estar conectadas con las protestas contra el régimen que estallaron en enero, cuando las autoridades iraníes mataron a miles de personas durante una amplia ofensiva represiva.
Aun así, las manifestaciones estudiantiles representan una señal relevante de disconformidad pública. Su aparición coincide con el inicio del levantamiento del bloqueo de Internet, que se prolongó durante meses y comenzó a revertirse a finales del mes pasado.
Las autoridades iraníes justificaron el corte de Internet como una necesidad militar tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. En ese contexto, la difusión de videos y reportes sobre las protestas estudiantiles adquiere mayor importancia por la reciente reapertura parcial de la conectividad.
El movimiento estudiantil mantiene hasta ahora un foco educativo, pero su extensión territorial muestra un descontento persistente entre alumnos de secundaria. Las próximas respuestas del Ministerio de Educación y de las fuerzas de seguridad marcarán el alcance de una protesta que ya supera el ámbito local.