Un helicóptero de ataque Apache del Ejército de Estados Unidos se precipitó a tierra este lunes cerca del estrecho de Ormuz, y sus dos tripulantes fueron rescatados con vida, informaron dos personas conocedoras del incidente.
Las causas de la caída no han sido esclarecidas. Una de las fuentes, que solicitó el anonimato, indicó que se investiga si el aparato fue derribado por fuego iraní, si sufrió una avería mecánica o si experimentó otro tipo de fallo durante la misión.
Un Apache estadounidense cayó cerca de Ormuz mientras Washington mantiene operaciones militares para desafiar el bloqueo iraní en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
El suceso se produjo después de varias jornadas de intensificación y posterior reducción de las hostilidades regionales, en un escenario marcado por ataques militares entre Israel e Irán y por la fragilidad del alto el fuego.
La administración Trump no había divulgado la caída del helicóptero cuando The New York Times contactó el lunes por la noche con la oficina de prensa de la Casa Blanca para solicitar comentarios. Un portavoz del presidente no ofreció una declaración inmediata y el Comando Central de las Fuerzas Armadas tampoco respondió a las solicitudes de información.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses han empleado helicópteros Apache, drones armados MQ-9 Reaper y aviones de ataque F/A-18 y F-35 dentro de una ofensiva del Comando Central destinada a desafiar el bloqueo de facto que Irán mantiene en el estrecho de Ormuz para la mayor parte del tráfico comercial.
El primer Apache destruido desde el inicio de la guerra
Irán ha derribado cerca de una treintena de drones no tripulados Reaper, mientras que un pequeño número de cazas estadounidenses se ha perdido por fuego hostil y por fuego amigo desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero. Sin embargo, este caso marcaría el primer Apache destruido en la guerra.
El mes pasado, el Comando Central difundió en redes sociales imágenes del almirante Brad Cooper, jefe de ese mando, durante un sobrevuelo de las aguas del estrecho o de zonas próximas. La publicación precedió a un despliegue de la Armada estadounidense para escoltar buques comerciales a través de la vía marítima, una operación breve denominada Proyecto Libertad.
El AH-64 Apache, equipado con misiles Hellfire, figura entre las aeronaves más formidables desplegadas en la región. Estas unidades realizan patrullajes en la estratégica vía marítima con el objetivo de disuadir ataques de embarcaciones menores y neutralizar drones.
No obstante, los helicópteros se han aproximado cada vez más al territorio iraní, incluidas las islas bajo control de Teherán en el estrecho y en el golfo Pérsico. Esa dinámica refleja la postura firme del Comando Central pese a las negociaciones intermitentes entre Estados Unidos e Irán para reabrir la navegación.
Bloqueo, interceptaciones y tensión naval en Ormuz

En respuesta al bloqueo iraní, Estados Unidos decretó el 13 de abril su propio embargo, que prohíbe la entrada o salida de buques mercantes desde cualquier puerto iraní. Desde entonces, los buques de guerra estadounidenses han obligado a dar la vuelta a 134 embarcaciones.
La Armada también ha interceptado e inutilizado otros siete barcos que ignoraron advertencias estadounidenses de retroceder. Entre ellos se encuentra un petrolero con bandera de Palaos que navegaba este lunes por aguas internacionales del golfo de Omán rumbo a Irán, informó el Comando Central en un comunicado.
El incidente del Apache se suma a otros episodios recientes de pérdidas aéreas estadounidenses en el conflicto. En abril, los dos tripulantes de un caza F-15E Strike Eagle derribado por Irán fueron rescatados tras eyectarse de su aparato averiado y aterrizar en territorio hostil.