Diehl Defence presentó en la Feria Internacional de Aeronáutica y Astronáutica de Berlín, ILA 2026, el IRIS-T SLS MK 4, una nueva generación de sistema móvil de defensa antiaérea de corto alcance, orientado a misiones SHORAD.
La principal innovación táctica de esta plataforma consiste en integrar el radar de vigilancia, el módulo de mando y control C2 y los lanzadores en un único vehículo. Con esta configuración, el sistema elimina la necesidad de operar con baterías distribuidas en red y reduce la dependencia de posiciones fijas.
El IRIS-T SLS MK 4 concentra sensores, mando y lanzadores en una sola plataforma móvil, con ocho misiles listos para el lanzamiento y capacidad para interceptar amenazas a corta distancia.
El sistema ofrece un radio de interceptación de 12 kilómetros y una cobertura en altitud de 6 kilómetros. En la versión MK 4, la unidad duplica su volumen de fuego frente a configuraciones anteriores al cargar ocho misiles listos para el lanzamiento.
El interceptor principal se mantiene sin cambios: el misil IRIS-T estándar, equipado con un buscador infrarrojo por imagen de alta maniobrabilidad. Este misil está diseñado para neutralizar objetivos rápidos como misiles de crucero, helicópteros y drones.
Una defensa antiaérea móvil frente a drones y municiones merodeadoras
La reconfiguración arquitectónica del IRIS-T SLS MK 4 responde a las lecciones tácticas recientes sobre la vulnerabilidad de las posiciones antiaéreas estáticas frente al fuego de contrabatería y las municiones merodeadoras. Al montar todos los componentes en un solo chasis, el sistema minimiza los tiempos de despliegue y repliegue.
El vehículo cuenta con una arquitectura abierta para adaptarse a plataformas de ruedas o cadenas. Además, el alto grado de automatización en la detección y seguimiento de objetivos prepara el camino para la próxima actualización del programa: la capacidad de abrir fuego en movimiento.
Esa mejora permitiría al sistema proporcionar cobertura a columnas blindadas sin detener la marcha, una capacidad relevante para fuerzas que necesitan protección antiaérea cercana durante maniobras terrestres.
Para evitar el agotamiento táctico de los misiles IRIS-T frente a ataques de saturación o enjambres de drones de bajo costo, la plataforma permite integrar efectores secundarios. El diseño es compatible con estaciones de armas de control remoto y con el misil electrónico contra vehículos aéreos no tripulados CICADA.
Esta escalabilidad armamentística ofrece a las fuerzas de la OTAN una capa de protección cercana y densa, capaz de gestionar múltiples perfiles de amenaza simultáneos y optimizar el gasto de munición en escenarios de alta intensidad.