Negociadores qataríes viajaron este domingo a Teherán como parte de los esfuerzos para cerrar un acuerdo marco destinado a poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El desplazamiento se produjo mientras Washington, Teherán, Doha e Islamabad mantenían contactos sobre un texto que aún no había recibido una confirmación final de Irán.
Qatar envió negociadores a Teherán para tratar los puntos pendientes de un acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán, centrado en Ormuz, sanciones y el programa nuclear iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el acuerdo estaba previsto para su firma este domingo, mientras que el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, señaló que la rúbrica electrónica era inminente.
Teherán puso en duda la fecha de la firma y funcionarios iraníes indicaron que el texto requería una revisión adicional antes de su aprobación. Manifestantes de línea dura expresaron oposición al acuerdo dentro de Irán, en un momento en que Qatar envió a sus negociadores para tratar asuntos pendientes.
El borrador incluye Ormuz, sanciones y activos iraníes

El borrador contempla la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes en un plazo de 30 días desde la firma, de acuerdo con un alto funcionario iraní.
El texto también prevé que Estados Unidos no imponga nuevas sanciones, aplique exenciones temporales a sanciones petroleras y libere 25.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
El estrecho de Ormuz permanece como un punto central del texto por su función en el tránsito marítimo de energía. Bajo el borrador, Irán reabriría el paso y Estados Unidos levantaría el bloqueo naval, mientras las partes avanzarían en un plan conjunto de reconstrucción y desarrollo.
El programa nuclear quedaría sujeto a una negociación de 60 días

En el apartado nuclear, el borrador incluye el compromiso iraní de no producir ni adquirir armas nucleares, mantener el estado actual de su programa nuclear y no ampliar el enriquecimiento de uranio.
Los parámetros nucleares quedarían sujetos a una negociación de 60 días, incluido el tratamiento de las reservas de uranio enriquecido. La propuesta no resuelve de forma inmediata el programa nuclear iraní, sino que establece una ventana de negociación para un acuerdo posterior.
Las diferencias entre las partes persisten sobre el manejo del uranio enriquecido y los detalles de aplicación del marco. Qatar interviene en la negociación junto con Pakistán, que ha actuado como mediador principal en las conversaciones.
Los contactos diplomáticos se desarrollan en paralelo a acciones militares estadounidenses e israelíes contra objetivos iraníes y de Hezbolá, en medio de una presión regional sostenida para definir el alcance real del acuerdo.