Estados Unidos y Qatar preparan un plan para permitir a Irán acceder inicialmente a $6.000 millones en fondos congelados en Doha para compras humanitarias, informó este sábado The Wall Street Journal.
El mecanismo permitiría al Banco Central de Irán adquirir alimentos, medicamentos y otros productos humanitarios con dinero que procede principalmente de ingresos por ventas de petróleo sometidas a sanciones. Los fondos pasarían por un esquema de supervisión internacional.
Washington y Doha estudian un canal humanitario para Irán que permitiría usar fondos bloqueados en Qatar en compras de alimentos, medicinas y bienes esenciales bajo control internacional.
El plan se encuentra en una fase inicial y todavía no fue aceptado por Teherán. La propuesta forma parte de contactos diplomáticos más amplios entre Washington y Teherán, con participación qatarí, sobre el acceso de Irán a activos bloqueados en el exterior.
Los $6.000 millones depositados en Qatar corresponden a fondos iraníes vinculados a ventas de petróleo. En 2023, ese dinero fue transferido desde Corea del Sur a Qatar en el marco de un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos e Irán.
Washington restringió después el acceso iraní a esos recursos tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Desde entonces, el uso de esos activos quedó sujeto a condiciones estrictas y a supervisión sobre su destino.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro mantiene reglas específicas para el canal humanitario en Qatar. Las empresas interesadas en operaciones de alimentos, bienes agrícolas, medicamentos y dispositivos médicos para Irán deben coordinar esas transacciones bajo las autorizaciones vigentes.
Washington niega una liberación inmediata de activos iraníes
En las últimas 24 horas, funcionarios estadounidenses y de Emiratos Árabes Unidos negaron reportes sobre una supuesta liberación de miles de millones de dólares en activos iraníes. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó esas versiones como “falsas” y “preposterous”.
Vance afirmó que Irán no recibiría fondos sin cumplimiento verificable de compromisos nucleares. Esa posición mantiene el acceso a los recursos congelados como parte de una negociación más amplia, en la que Washington busca garantías antes de cualquier flexibilización financiera.
El debate sobre los fondos coincide con señales contradictorias sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz. El Ministerio de Exteriores iraní sostuvo que la vía permanecía abierta bajo supervisión iraní, después de mensajes atribuidos a fuerzas iraníes que indicaron restricciones al paso comercial.
Los precios del petróleo registraron volatilidad el viernes por la incertidumbre sobre Ormuz y las negociaciones entre Washington y Teherán. El Brent operó cerca de $79 por barril y el WTI alrededor de $75, según datos de mercado publicados en medio de reportes sobre nuevas reglas de tránsito en la zona.
Ormuz vuelve a influir en las conversaciones con Irán
La situación en el estrecho de Ormuz mantiene un peso central en las conversaciones, debido a su importancia para el tránsito energético y al impacto inmediato que cualquier restricción puede generar en los mercados internacionales de crudo.
La combinación de activos iraníes congelados, supervisión humanitaria y control marítimo en Ormuz coloca a Qatar en una posición diplomática relevante. Doha actúa como canal de comunicación mientras Washington intenta evitar que el acceso a fondos sancionados debilite las condiciones impuestas a Teherán.
El mecanismo en preparación aún depende de la aceptación iraní y de los controles que Estados Unidos y Qatar definan para las compras permitidas. Mientras no exista un acuerdo final, los fondos seguirán vinculados a las negociaciones sobre sanciones, programa nuclear y estabilidad regional.