El enviado estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, estarán hoy en Doha para mantener contactos con mediadores qataríes y abordar las conversaciones entre EE. UU. e Irán. Sin embargo, no está prevista ninguna reunión de alto nivel entre Washington y Teherán, según declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar.
“El señor Steve Witkoff y el señor Jared Kushner se encuentran aquí, en Doha, para reunirse con los mediadores y con funcionarios qataríes, y las conversaciones girarán en torno a todas las cuestiones regionales… incluyendo, por supuesto, las negociaciones con Irán, pero también el Líbano”, afirmó Majed Al Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí.
Qatar afirmó que Witkoff y Kushner no negociarán con Irán durante su visita a Doha, pese a que Trump había anunciado una reunión entre Estados Unidos e Irán en la capital qatarí.
“No están aquí para negociar con los iraníes”, añadió.
Trump había asegurado ayer que la próxima reunión entre Estados Unidos e Irán se celebraría hoy en Qatar, en un contexto de versiones contradictorias sobre la posibilidad de que negociadores estadounidenses e iraníes se reunieran en los próximos días para avanzar hacia un acuerdo definitivo.
“Irán ha solicitado una reunión. ¡Tendrá lugar mañana en Doha!”, escribió Trump en Truth Social.
La versión iraní fue distinta. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, afirmó ayer que no había ningún encuentro programado entre ambas partes. “No mantendremos ninguna reunión de negociación a ningún nivel con la parte estadounidense en los próximos días”, declaró Baghaei.
Según Baghaei, Irán enviará esta semana una delegación técnica a Qatar, aunque precisó que esa visita “no tiene nada que ver” con la presencia de los representantes estadounidenses.
Un alto cargo iraní sostuvo que el encuentro en Doha se limitaría a tratar la gestión del estrecho de Ormuz y la reducción de las tensiones.
El cruce de versiones llega después de los intercambios de disparos del fin de semana, que pusieron a prueba el acuerdo provisional alcanzado el 17 de junio entre Estados Unidos e Irán. Ese pacto de 14 puntos otorgaba a ambas partes un plazo de 60 días para negociar una tregua permanente en la guerra iniciada con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán el 28 de febrero, así como para resolver asuntos delicados, incluido el futuro del programa nuclear iraní.