Irán y Estados Unidos acordaron detener los ataques y volver a reunirse el martes en Doha para abordar la situación en el estrecho de Ormuz, de acuerdo con un informe publicado el domingo.
Axios, que citó a funcionarios estadounidenses y a una fuente conocedora de los detalles, informó de que las conversaciones del martes estaban previstas inicialmente en Suiza. Sin embargo, el aumento de la tensión llevó a trasladarlas a la capital de Qatar y a centrar la agenda en el enfrentamiento en Ormuz, en medio de disputas y desacuerdos persistentes pese al memorando de entendimiento alcanzado a comienzos de este mes.
EE. UU. e Irán acordaron suspender los ataques y retomar conversaciones en Doha para tratar la situación en el estrecho de Ormuz, según un informe citado por Axios.
“Decidimos detener toda actividad bélica”, declaró uno de los funcionarios estadounidenses, según la cita recogida por Axios.
Al confirmar que las partes acordaron suspender los ataques y reanudar las negociaciones, un funcionario estadounidense dijo a Reuters que “está previsto que continúen las conversaciones técnicas sobre todos los ámbitos del memorando de entendimiento”, y no únicamente sobre el estrecho de Ormuz. “Ambas partes se mantendrán al margen por ahora y los buques podrán circular libremente”, afirmó el funcionario.
La información de Axios se conoció poco después de que un funcionario iraní afirmara que Teherán no participó en las conversaciones técnicas previstas para el domingo debido a los recientes ataques contra el país y al incumplimiento de las condiciones del memorando de entendimiento. Ese acuerdo tenía como objetivo detener los combates y reabrir el estrecho mientras se negociaban asuntos como el programa nuclear de Irán.
“Por ejemplo, una de las razones es comprobar si tenemos acceso a los fondos desbloqueados; si no hay acceso, entonces esta condición no se ha cumplido”, declaró a la televisión estatal Mehdi Fazaeili, miembro de la Oficina de Conservación y Publicación de las Obras del Líder Supremo de Irán.
Ormuz, alto el fuego y control del tránsito marítimo

Pese al alto el fuego vigente desde abril y al memorando de entendimiento firmado recientemente, la violencia esporádica ha continuado en la región del Golfo, con frecuencia a raíz de ataques iraníes contra buques que atraviesan el estrecho de Ormuz.
Teherán reaccionó con indignación al anuncio hecho la semana pasada por Omán sobre una ruta alternativa por el estrecho que bordea la costa omaní, una medida que, según Mascate, se adoptó en colaboración con la Organización Marítima Internacional.
Irán ha mantenido su exigencia de controlar el tránsito por este paso estratégico, por el que, en condiciones normales, circula una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. Antes de la guerra, no ejercía ese control. El estrecho incluye aguas territoriales de Omán e Irán, pero, conforme al derecho internacional consuetudinario, en general ninguno de los dos países puede bloquear el paso ni cobrar peajes.
Durante la guerra, sin embargo, Irán impidió que la mayoría de los buques utilizaran esta estrecha vía navegable, lo que le otorgó una considerable influencia económica a la que parece poco dispuesto a renunciar.
Represalias estadounidenses y advertencias iraníes
Los ataques iraníes para imponer ese control han provocado repetidas represalias de Washington. La más reciente ocurrió en la madrugada del domingo, cuando el Mando Central de EE. UU. anunció ataques contra diez objetivos militares iraníes en respuesta a la “continua agresión iraní contra la navegación comercial”, después de otro ataque contra un petrolero en la región.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó que respondió con ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, acciones que ambos países condenaron. Según informó la cadena estatal Press TV, el CGRI sostuvo que los ataques estadounidenses violaban el alto el fuego y “provocarán la paralización total de todos los procesos diplomáticos”. El mando naval del CGRI declaró que las bases estadounidenses en la región “vivirán un infierno en los próximos días”.
Irán insiste actualmente en que los buques que atraviesan el estrecho utilicen un corredor próximo a sus propias costas, aunque esta semana decenas de embarcaciones han navegado por el lado opuesto de la vía, junto a la costa de Omán.
“Cualquier intento de adoptar acuerdos nuevos o distintos de los que está llevando a cabo la República Islámica de Irán solo conducirá a situaciones más complicadas y a retrasos en la reapertura del estrecho de Ormuz, y aumentará las tensiones”, declaró el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi.
El texto publicado del memorando establece que Irán definirá la futura gestión del estrecho en diálogo con Omán y los demás Estados del Golfo, pero “de conformidad” con el derecho internacional.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó que estaba adoptando medidas para controlar el tráfico en el estrecho y que actuaría con más firmeza que antes contra los buques que las infringieran.
Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo de Irán, escribió en X que, mientras Irán gestionara el estrecho, “los sueños hegemónicos de Washington en la región no se harían realidad”.
Expertos advierten sobre nuevos incidentes en Ormuz

Los expertos advirtieron de que probablemente se producirían nuevos incidentes en Ormuz. Para Irán, “una negociación prolongada acompañada de una presión controlada en el estrecho puede resultarles ventajosa”, afirmó HA Hellyer, del Royal United Services Institute, un centro de estudios con sede en Londres.
Aunque, en general, estos enfrentamientos no han dejado víctimas, el Ministerio del Interior de Qatar informó de que uno de sus ciudadanos murió a bordo de una embarcación por metralla procedente de “operaciones militares en la zona”, sin ofrecer más detalles. El muerto fue encontrado el domingo, después de que su embarcación no regresara al puerto el sábado como estaba previsto.