Los donantes europeos comprometieron cerca de $1.000 millones para financiar las primeras tareas de recuperación en la Franja de Gaza, devastada por la guerra entre Israel y Hamás, anunció el lunes la Unión Europea.
“Hoy presentaremos un paquete inicial de casi 900 millones de euros, equivalentes a $1.000 millones”, declaró Dubravka Šuica, comisaria europea para el Mediterráneo, antes de una reunión de donantes celebrada en Bruselas. “Ahora necesitamos que las condiciones sobre el terreno permitan que la ayuda llegue a la población de Gaza”, agregó.
Según funcionarios europeos, el paquete incluye partidas ya comprometidas para asistir al territorio. Los recursos se utilizarán para retirar los escombros provocados por la ofensiva militar israelí y restablecer servicios básicos, entre ellos el abastecimiento de agua y el saneamiento.
Bruselas informó que la iniciativa reúne a los gobiernos de Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, España, Suecia y Suiza, además de la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones. El Banco Mundial también participa, mientras se espera que Australia y Canadá se incorporen.

La UE señaló que Šuica alcanzó durante una visita reciente a Israel “un acuerdo con las autoridades israelíes sobre las próximas medidas para ejecutar dos grandes proyectos de gestión de residuos y agua en Gaza”.
La comisaria explicó que los donantes “quieren comenzar con lo que se denomina recuperación temprana, y resulta muy importante demostrar que estamos dispuestos a hacerlo”. Sin embargo, añadió: “Pero para ello necesitamos el desarme de Hamás, a fin de iniciar una recuperación adecuada”.
La Unión Europea es el principal donante internacional de los palestinos.
En paralelo, un alto funcionario de las Naciones Unidas acusó el lunes a Hamás de obstaculizar la distribución de ayuda humanitaria en Gaza e intimidar a los trabajadores humanitarios. También advirtió que las acciones del grupo terrorista incrementaban los riesgos para las operaciones de socorro.
Las necesidades humanitarias en el territorio siguen siendo abrumadoras. Un alto el fuego negociado por Estados Unidos en octubre de 2025 puso fin a la mayor parte de los combates de gran intensidad. La guerra había comenzado el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás, que ejerce el gobierno de facto en la Franja, atacó Israel.

Pese a la tregua, Israel ha mantenido ataques aéreos contra determinados objetivos de Hamás y continúan enfrentamientos terrestres de menor escala. El acuerdo de octubre dividió el enclave entre una zona más amplia, casi despoblada y bajo control militar, y otra de menor tamaño, densamente poblada y todavía controlada por Hamás.
Desde el inicio del alto el fuego, el sector bajo control israelí se ha expandido. Hamás, por su parte, se opone al proceso internacional que exige su desarme y la transferencia del poder a una nueva administración.
Las Naciones Unidas estiman que la reconstrucción de Gaza demandará varios años y decenas de miles de millones de dólares. Al mismo tiempo, los materiales de construcción y los equipos necesarios para retirar escombros siguen siendo críticamente escasos.
A la reunión de Bruselas asistieron representantes de la Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump, creada para contribuir a la preparación de la etapa posterior a la guerra en Gaza. Según Šuica, su presencia ayudaría a “garantizar la coordinación y la complementariedad de nuestras acciones” durante la reconstrucción del territorio.
El encuentro, en el que también participó el primer ministro palestino, Mohammad Mustafa, debía examinar además las reformas de la Autoridad Palestina ante la posibilidad de otorgarle nueva ayuda.






