Estados Unidos inició una séptima noche consecutiva de ataques contra Irán, en medio de la advertencia de un asesor militar del líder supremo iraní de que Teherán lanzará una ofensiva a gran escala si las operaciones estadounidenses se prolongan.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) comunicó el viernes en X que los ataques comenzaron a las 19:00 GMT, las 22:30 en Irán, y estaban “concebidos para continuar la degradación de las capacidades militares iraníes por orden del comandante en jefe”.
En las primeras horas del sábado, la agencia estatal de noticias IRNA informó de cinco explosiones en Yazd, en el centro del país. La televisión pública iraní señaló, por su parte, que se escucharon otras tres detonaciones en Sirik, una ciudad del sur, mientras la agencia Mehr dio cuenta de explosiones “en varias provincias del sur”.
La escalada de la guerra ha incrementado el temor a que la guerra escape a todo control. Teherán acusa a Washington de atacar infraestructuras civiles y cometer crímenes de guerra. Imágenes y grabaciones difundidas por medios estatales iraníes muestran graves daños en puentes y líneas ferroviarias del sur de Irán.
Las autoridades iraníes han advertido que responderán de la misma manera con ataques contra infraestructuras civiles en toda la región del Golfo, una medida que podría tener graves consecuencias humanitarias. Como represalia, Irán ha dirigido sus operaciones contra objetivos que, según sostiene, están vinculados con Estados Unidos en la zona.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) aseguró que, a última hora del viernes, atacó en Baréin un depósito donde se almacenaban vehículos aéreos no tripulados estadounidenses. Washington no ha confirmado esa operación.
Horas antes, el mayor general Mohsen Rezaei, asesor del líder supremo de Irán, declaró que Teherán abandonará la fase militar de disuasión para entrar en una etapa de “ofensiva y destrucción total” si los ataques estadounidenses no se detienen. Según la agencia iraní IRIB, Rezaei afirmó que el país está preparado para reanudar “operaciones ofensivas a gran escala” si las acciones continúan durante otros dos o tres días.
“Irán ya no se limitará a respuestas de represalia equivalentes [.] y ninguna frontera política estará a salvo”, añadió. Rezaei también sostuvo que la estrategia estadounidense de desgaste, basada en la “guerra y la negociación”, había llegado a un punto muerto y anticipó que la intensidad de los ataques iraníes aumentaría en los próximos días.
Irán informó de que ocho personas murieron en los ataques estadounidenses efectuados durante la noche del jueves al viernes. Después, el CGRI lanzó operaciones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Baréin, Kuwait, Omán, Qatar, Jordania y Siria.
El Ministerio de Electricidad, Agua y Energías Renovables de Kuwait anunció el viernes que Irán había atacado una planta de generación eléctrica y tratamiento de agua. Según el organismo, numerosas unidades de producción de electricidad resultaron dañadas y se produjo un incendio que posteriormente fue extinguido. Las autoridades pidieron a ciudadanos y residentes que limitaran el consumo eléctrico.
Los Estados del Golfo dependen en gran medida de las plantas desalinizadoras, responsables del 40 por ciento de la producción mundial de agua desalinizada. Los ataques contra estas instalaciones podrían desencadenar en pocos días consecuencias humanitarias y económicas catastróficas.





