El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, evitó pronunciarse sobre las informaciones que apuntan a la firma de un acuerdo de cooperación nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudí y trasladó a la Casa Blanca la responsabilidad de comunicar cualquier novedad.
Durante una conferencia de prensa en Filipinas, Rubio declaró: “Dejaré que los funcionarios de la Casa Blanca emitan una declaración oficial sobre cualquier asunto relacionado con eso”.
Tras vacilar, añadió: “Preferiría que, cuando haya algo que comunicar, se anuncie por los canales oficiales”.
El jefe de la diplomacia estadounidense tampoco respondió directamente cuando se le preguntó por la posibilidad de pactar con un país de Oriente Medio sin exigir el denominado “estándar de oro”, que implica renunciar al enriquecimiento y al reprocesamiento de uranio.
Aunque se abstuvo de valorar específicamente un eventual acuerdo con Arabia Saudí, Rubio aseguró que “Estados Unidos no alcanzará ningún acuerdo con ningún país del mundo que genere un riesgo de proliferación”.






