El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró este jueves que impidió el paso de tres petroleros por el estrecho de Ormuz, en plena disputa con Estados Unidos por el control de una ruta que antes de la guerra concentraba cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
“El estrecho de Ormuz está bajo nuestro control… y cualquier buque que se deje engañar por Estados Unidos e intente pasar sin coordinarse con la República Islámica de Irán sufrirá el mismo destino”, advirtió el CGRI en un comunicado.
La declaración coincidió con nuevos ataques atribuidos a los islamistas hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, contra petroleros en el mar Rojo. El grupo había amenazado con atacar embarcaciones saudíes que cruzaran el estrecho de Bab el-Mandeb, otra vía marítima estratégica.
Según datos de navegación, dos superpetroleros chinos que transportan en conjunto cuatro millones de barriles de crudo saudí avanzan este jueves hacia Bab el-Mandeb.
Arabia Saudí ha desviado millones de barriles diarios hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, para evitar Ormuz. Si esos cargamentos tampoco logran atravesar la salida meridional del mar Rojo, deberán dirigirse al norte y cruzar el canal de Suez, una alternativa que añadiría semanas al trayecto y elevaría los costos.
Funcionarios actuales y antiguos de Estados Unidos advirtieron que un eventual bloqueo naval hutí contra Arabia Saudí podría ampliar de forma considerable la guerra y aumentar la presión sobre las fuerzas armadas estadounidenses.






