El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió a Israel que retire sus fuerzas de amplias zonas del sur del Líbano y ponga fin a la demolición de viviendas.
Türk hizo estas declaraciones a The Associated Press al terminar su segunda visita al país en poco más de un año. Durante el viaje se reunió con funcionarios del Gobierno, miembros de la sociedad civil y ciudadanos libaneses desplazados por la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hezbolá.
El funcionario de la ONU afirmó que algunas acciones de Israel en territorio libanés podrían constituir crímenes de guerra. Sus declaraciones coinciden con las críticas de organizaciones de derechos humanos por la destrucción generalizada de pueblos y aldeas y por la supuesta muerte de decenas de trabajadores sanitarios y periodistas.
“La demolición de este tipo levanta enormes alertas sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario”, dijo Türk, quien describió lo ocurrido como una “destrucción masiva” de viviendas civiles.
Israel sostiene que sus ataques están dirigidos contra miembros e infraestructura de Hezbolá. También acusa al grupo respaldado por Irán de operar entre la población civil y asegura que sus tropas han descubierto depósitos de armas y redes de túneles en distintas zonas del sur del Líbano, muchas veces ocultos en viviendas.
Türk, cuya oficina tiene su sede en Ginebra, se reunió además con un equipo enviado para investigar los ataques registrados en el Líbano durante la guerra.
Aunque también ha criticado a Hezbolá por atacar ciudades del norte de Israel, el alto comisionado reclamó el fin de la ocupación israelí en el sur libanés y el regreso seguro de las personas desplazadas a sus hogares.
“Ayer conocí a un hombre que me dijo que había regresado a su aldea en esta zona, al sur de esta llamada línea amarilla”, relató. “Los israelíes estaban allí, le impedían acercarse, y vio cómo demolieron el pueblo”.
Türk explicó que contactó con las autoridades israelíes para solicitar una visita similar, pero no obtuvo respuesta. Israel fue uno de los diez países que votaron recientemente contra su nombramiento para un segundo mandato en la Asamblea general de las Naciones Unidas, junto con Estados Unidos y Rusia.






