Las fuerzas de Ucrania destruyeron un obús autopropulsado ruso 2S1 Gvozdika momentos antes de un ataque contra sus posiciones. El sistema de artillería representaba una amenaza inmediata por su capacidad de apoyo con fuego indirecto contra objetivos ubicados tras la línea del frente.
Las unidades de reconocimiento detectaron la ubicación exacta del blanco. De inmediato, los operadores de la 427ª Brigada Rarog intervinieron y lanzaron el impacto definitivo contra el sistema enemigo. Esta acción anticipada impidió a la tripulación rusa completar los preparativos para la ofensiva.
La detonación resultante fue de gran intensidad y provocó el estallido sucesivo de las municiones del propio obús. La explosión destruyó el arma por completo y neutralizó su misión original.
El 2S1 Gvozdika es un obús autopropulsado de 122 mm sobre chasis de orugas concebido en la era soviética. Las tropas rusas mantienen el uso constante de estos vehículos gracias a su enorme movilidad y capacidad de apoyo a las unidades desplegadas en la vanguardia.










