El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó para hoy una reunión de su gabinete en Camp David, mientras evalúa cómo poner fin a la guerra con Irán y contener el alza de los precios de la gasolina, un problema que amenaza a los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
A diferencia de algunos de sus predecesores, Trump ha utilizado poco el retiro presidencial situado en las montañas del oeste de Maryland. Cuando no está en la Casa Blanca, suele preferir sus complejos de golf. Esta será su tercera visita a Camp David desde el inicio de su segundo mandato.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló la semana pasada que se tratará de la decimotercera reunión del gabinete en este mandato. Durante una rueda de prensa, afirmó que sería “muy divertido y algo diferente para que el gabinete lo viviera juntos”.
La política exterior probablemente ocupará buena parte de la agenda. Trump mantiene una serie de ataques de represalia contra objetivos iraníes, sin que se vislumbre el final de un conflicto que inicialmente calculó que duraría solo unas semanas, pero que ya se prolonga desde hace cinco meses.
Las reuniones del gabinete encabezadas por Trump suelen extenderse durante más de una hora. En ellas, cada secretario presenta una actualización sobre las actividades de su departamento, acompañada habitualmente de numerosos elogios al presidente.
Una vez concluido el encuentro, Trump tiene previsto trasladarse a su club de golf de Bedminster, en Nueva Jersey, donde pasará el fin de semana.






