Un helicóptero H-60M Black Hawk del Ejército de Estados Unidos lanzó y dirigió de manera simultánea múltiples efectos lanzados desde el aire —ALE, por sus siglas en inglés— durante una demostración de vuelo realizada en el desierto de Mojave, California.
Las pruebas se desarrollaron durante tres días como parte de la fase Capstone 6 del Proyecto Convergence. El ensayo permitió avanzar en el objetivo de ampliar el alcance operativo de los helicópteros del Ejército en espacios disputados, sin obligarlos a acercarse a las defensas enemigas.
La campaña continuó el trabajo iniciado en junio en A.P. Hill, Virginia. En esta ocasión, las tripulaciones operaron varios ALE bajo las altas temperaturas del desierto, lo que permitió comprobar el funcionamiento del sistema en condiciones extremas.
El Black Hawk utilizado en la demostración incorporó una arquitectura completamente conectada en red, desde la cual pudo desplegar y controlar varios efectos lanzados desde el aire. Esta configuración permite que la aeronave actúe contra objetivos situados a mayor distancia mientras permanece fuera del alcance inmediato de las amenazas hostiles.
El Ejército indicó que la capacidad Increment 1 fue diseñada íntegramente por el Gobierno de Estados Unidos, que también conserva su propiedad. Su desarrollo reunió a la Oficina del Proyecto de Helicópteros Utilitarios y al Centro de Aviación y Misiles del Comando de Desarrollo de Capacidades de Combate —DEVCOM, por sus siglas en inglés—, además de programas técnicos del Ejército y empresas encargadas de apoyar la integración y las pruebas de vuelo.
“Resulta verdaderamente extraordinario que estadounidenses dedicados, provenientes tanto del gobierno como de la industria, colaboren para ofrecer resultados”, expresó la doctora Stephanie Reitmeier, directora de la Dirección de Maniobra Aérea y del Centro de Sistemas de Maniobra Aérea del DEVCOM AvMC. “Avanzar con rapidez y adoptar la experimentación como un equipo unificado impulsa un cambio transformador en todas las capacidades del Ejército”.
La demostración de julio también aportó datos al desarrollo de la Munición de Precisión de Largo Alcance —LRPM, por sus siglas en inglés—, la variante letal del programa de Efectos Lanzados del Ejército.
La LRPM, gestionada por la Dirección Ejecutiva de Programas de Capacidad para Fuegos Ofensivos, está concebida para operar de forma autónoma, coordinar varias unidades al mismo tiempo y concentrar sus ataques sobre un único objetivo.
Durante el evento, soldados estadounidenses y representantes de países aliados examinaron el Black Hawk modificado y conversaron con los especialistas del programa para conocer sus capacidades. El Ejército considera que el sistema podría facilitar las operaciones de las fuerzas terrestres en espacios aéreos disputados mientras el helicóptero permanece a una distancia mayor de las defensas adversarias.
“El lanzamiento exitoso de efectos lanzados desde el aire desde un Black Hawk representa más que un hito; es un salto hacia adelante”, afirmó el general de brigada Kevin Chaney, ejecutivo adjunto de Adquisición de la Cartera para Maniobra Aérea. “Al ampliar su alcance e incrementar la letalidad, modificamos la geometría del campo de batalla y otorgamos una ventaja decisiva a nuestros soldados”.
La aeronave no se limita al lanzamiento y control de los ALE. El H-60M modificado también funciona como enlace de comunicaciones entre las unidades aéreas y las fuerzas desplegadas en tierra.
Su sistema de red contribuye a gestionar el espacio de batalla y permite el intercambio de información entre aeronaves y tropas terrestres a largas distancias. Según el Ejército, esta función podría ayudar a mantener comunicaciones fiables durante operaciones de combate a gran escala, incluso cuando las unidades se encuentren dispersas y actúen lejos unas de otras.
El programa continuará con nuevas pruebas y evaluaciones destinadas a perfeccionar la capacidad del Black Hawk para emplear efectos lanzados desde el aire. El propósito es aumentar la eficacia y la supervivencia de la aeronave en combate, al tiempo que el Ejército desarrolla nuevas redes para el campo de batalla y sistemas de ataque de precisión.





