El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, defendió la zona de amortiguamiento que las fuerzas israelíes controlan en territorio sirio y respondió con dureza a su homólogo turco, Hakan Fidan, quien horas antes había cuestionado la presencia militar de Israel en Siria.
“El ministro de Asuntos Exteriores Hakan Fidan acusa a Israel de desestabilizar Siria por tomar las medidas mínimas necesarias para proteger a los ciudadanos israelíes de los ataques”, publica Sa’ar en X. “Estos son los mismos líderes turcos que han pasado décadas violando la soberanía de Siria mientras cínicamente dan lecciones a otros sobre derecho internacional.”
Sa’ar también acusa a Turquía, un antiguo aliado que cada vez es más visto en Jerusalén como un adversario regional, de querer “establecer bases militares dentro de Siria para socavar la seguridad de Israel.”
Desde la caída del régimen de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, las FDI mantienen nueve puestos militares en el sur de Siria. Según Israel, su presencia busca proteger a las comunidades israelíes cercanas a la frontera y frenar el traslado transfronterizo de armas hacia grupos terroristas. La mayoría de esos puestos están dentro de una zona de amortiguamiento patrullada por la ONU en la frontera entre ambos países.
El Gobierno sirio ha pedido a Israel que retire sus fuerzas de su territorio. Turquía también ha desplegado tropas en Siria, aunque, a diferencia de las fuerzas israelíes, lo ha hecho con el consentimiento del Gobierno sirio, un aliado cercano de Ankara.
En sus críticas, Sa’ar acusa además a Turquía de distintas actividades desestabilizadoras, entre ellas ataques contra fuerzas kurdas, la ocupación de parte de Chipre y violaciones de los derechos humanos.
“Lo que quiere el ministro Fidan es que Israel deje de protegerse de amenazas a su seguridad. Esto no va a pasar”, escribe Sa’ar. “Israel seguirá tomando todas las medidas necesarias para defender a sus ciudadanos de cualquier amenaza.”






