El Likud expuso este martes por la noche los argumentos que llevaron al primer ministro Benjamín Netanyahu a garantizar lugares en la lista del partido para la Knéset a Gideon Sa’ar, al ministro de Defensa Yisrael Katz y al presidente del comité central de la formación, Jaim Katz. Las explicaciones fueron presentadas en respuesta a las peticiones formuladas contra esas decisiones, en medio de la controversia por los puestos reservados.
En el caso de Yisrael Katz, el partido afirma que la medida busca permitirle dedicar su atención a la seguridad del Estado y a las tareas asignadas como ministro de Defensa, sin tener que desarrollar al mismo tiempo una campaña interna de cara a las primarias. Netanyahu justificó esta decisión mediante una solicitud confidencial presentada ante el tribunal del movimiento, que ya había establecido anteriormente que existen “motivos de gran peso” para respaldar la reserva del puesto.
La situación de Gideon Sa’ar es distinta. Según la explicación del Likud, su incorporación no constituye una reserva de puesto en el sentido convencional, sino que forma parte del acuerdo político alcanzado entre el Likud y Derecha Nacional. El tribunal consideró que se trata de una participación conjunta en una misma lista, un procedimiento aplicado anteriormente, y determinó que no existe motivo para intervenir.
Para Jaim Katz, el Likud invocó su “vasta experiencia pública y en el movimiento”, además de su condición de presidente del comité central del partido. No obstante, es precisamente su puesto el que permanece bloqueado por ahora.
El tribunal dictó una orden cautelar después de recibir una petición que, entre otros argumentos, plantea la existencia de un conflicto de intereses debido a que Katz intervino en la aprobación del mecanismo utilizado para reservar puestos. Los jueces concluyeron que las alegaciones “merecen una investigación” y dispusieron esperar las respuestas tanto de Katz como del asesor jurídico del movimiento.
La controversia se desarrolla a pocos días de las primarias del Likud y profundiza la disputa sobre la composición de la candidatura para la Knéset. Los lugares correspondientes a Sa’ar y Yisrael Katz ya cuentan con aprobación, mientras que el de Jaim Katz sigue pendiente de resolución. El fallo definitivo sobre su situación deberá producirse después de que el tribunal reciba las respuestas solicitadas.
Paralelamente, crecen las críticas dentro del Likud entre candidatos que sostienen que el elevado número de puestos reservados disminuye la cantidad de lugares con posibilidades reales que podrán disputarse en las primarias.






